6 MODELOS DE NEGOCIOS DIGITALES PARA UNA NUEVA GENERACIÓN DE EMPRENDEDORES

ser-emprendedor

El ecosistema del emprendimiento digital en el mercado de habla hispana atraviesa una crisis que no todos están listos para aceptar.

La mala noticia es que 90% de los que hoy inician un “negocio digital” fracasarán inevitablemente debido a la falta de claridad en esto, y es que la mayor parte de los que dicen que quieren emprender no se detienen un minuto a hacerse la pregunta: ¿Qué modelo de negocio voy a adoptar?

De lo que está allá afuera y ya se que funciona, ¿Cuál es la ruta que yo voy a seguir?

El asunto es que casi todos los que eligen el camino del emprendimiento se van por el camino más obvio: hacer el mismo trabajo que hacían cuando estaban empleados pero de forma independiente.

Muchos de estos nuevos emprendedores viven en la ilusión de que hacer lo mismo que hacían para una compañía pero por fuera multiplicará sus ingresos, y esto puede ser verdad, pero solo hasta cierto punto.

Convertirse en prestador de servicios es una opción, pero la verdad es que es la opción más competida, y si elegís hacer las cosas de esta forma lo más seguro es que durante los siguientes años vivas el estilo de vida del autoempleado o el freelance, que es diferente al del emprendedor o del empresario.

Estoy aquí para decirte que este es el mejor momento para iniciar un negocio en línea, y aunque esto puede ser verdad en cualquier momento de la historia del internet, la realidad es que estos tiempos son realmente buenos, porque hoy sabemos mejor que nunca lo que funciona y lo que no funciona.

Y hoy voy a compartir con vos 6 modelos de negocio en donde podés destacar por tu misión y tu propósito mientras vivís el estilo de vida del nómada digital aun sabiendo poco de tecnología, así que poneme atención porque esto te va a servir.

Modelo de negocios número 1: Infoproductos o productos de información

Libros, eBooks, cursos, audios, DVDs o reportes son algunos de los formatos más comunes de un negocio digital basado en productos de información o infoproductos.

Si sos de los que saben algo, y ese algo puede ser encapsulado en un formato físico o digital, este negocio te va a interesar.

Es verdad que a nivel internacional este puede ser uno de los modelos más competidos en el mundo, pero también y afortunadamente el mercado de habla hispana aún es fértil y receptivo para expertos que comercializan su conocimiento de este modo.

¿Te gusta la idea? Estos son tus primeros pasos:

  1. Entrá a clickbank.com, a la sección “Affiliate marketplace”, filtrá por tu mercado y tu idioma y mirá cuáles son los productos más vendidos.
  2. Diseñá un producto de información diferente pero que resuelva la misma necesidad.
  3. Generá un embudo de ventas.
  4. Diseñá y ejecutá una estrategia de marketing.
  5. Hacé prueba y error, encontrá lo que funciona y lo que no funciona.
  6. Relajate y esperá tus primeros pagos.

Modelo de negocios número 2: Servicios de coaching en línea

Si sos coach uno a uno, coach grupal, terapeuta o de alguna forma tenés clientes a los que ayudes a alcanzar un resultado determinado, este modelo puede ser para vos.

Imaginate una situación en la que dediques la mitad de tu día a hablar por teléfono o por Skype con clientes nuevos que valoren tu expertise y se beneficien de tus consejos.

Si esto resuena en vos, estos son tus siguientes pasos

  1. Investigá a tu competencia y encontrá tu factor diferenciador.
  2. Diseñá una marca personal, no te compliques demasiado, solo encargate de que esté claro quién sos y en qué sos experto.
  3. Generá una estructura de precios altos (tip: cualquier cosa debajo de 500 dólares es demasiado bajo).
  4. Generá un embudo de ventas.
  5. Diseñá y ejecutá una estrategia de marketing.
  6. Concentrá tu primer grupo reducido.

Modelo de negocios número 3: Eventos

Si sos organizador de eventos, conferencias, cursos, seminarios o cualquier tipo de evento que tenga como audiencia el público final (no empresas o gobierno), también pueden apalancarte de los recurso de marketing digital para hacer crecer tu negocio.

Tus siguientes pasos:

  1. Construí una página para tu siguiente evento, pero no una página tradicional sino una en forma de embudo que te permita captar a tus clientes potenciales.
  2. Empezá a crear una comunidad en línea de futuros asistentes. Podés usar grupos de Facebook, LinkedIn, Slack o cualquier otro similar.
  3. Establecé las fechas de early bird, regular y late.
  4. Lanzá tu campaña.
  5. Ejecutá.

Modelo de negocios número 4: Servicios profesionales

Si lo tuyo son los servicios personalizados y estos servicios pueden prestarse de forma remota (por ejemplo si sos diseñador, contador, consultor, terapeuta, etc) este modelo es para vos. Y si ese es el caso, estos son tus siguientes pasos:

  1. Creá una marca personal, igual, nada complicado, sólo dejá perfectamente claro quién sos y qué hacés. Si podés conseguir algunos testimonios excelente.
  2. Generá un portafolio de servicios. Evitá al máximo paquetes “a tu medida”, mejor generá un sistema en donde tus servicios se presten de la forma más mecánica y sistemática posible.
  3. Avisá a todos tus clientes potenciales que ahora empezarás a trabajar de forma remota.
  4. Diseñá y ejecutá una estrategia de marketing.

Modelo de negocios número 5: Publicaciones

Si lo tuyo es escribir, crear videos o generar contenido, este modelo es el adecuado para vos. Escribir un blog, publicar un videoblog o construir una publicación en donde vos y otras personas publiquen contenido original y de buena calidad puede ofrecer ingresos importantes en el mediano o largo plazo.

  1. Encontrá tu nicho. Investigá a profundidad lo que ya está en el mercado y elaborá un concepto que verdaderamente te distinga de los demás.
  2. Elegí el formato más adecuado según tu audiencia. Notas escritas no funcionarán bien para todos, pero videos tampoco. Identificá el mejor formato y comprometete con él.
  3. Generá un calendario de publicaciones. Mientras más mejor, pero lo más importante es la constancia. Si decidís que vas a publicar todos los días, que sean todos los días. Si elegís todas las semanas, que sean todas las semanas. Lo que sea pero no podés darte el lujo de fallarle a tu comunidad.
  4. Optimizá para tráfico orgánico.
  5. Cuando tengas un tráfico decente en comparación con los otros medios en el nicho empezá a monetizar poniendo anuncios de AdWords.

Modelo de negocios número 6: Negocios de afiliados

Si sos de los que son capaces de congregar personas pero no querés tener la responsabilidad de vender productos o servicios propios, hacer ventas de afiliados puede ser el mejor modelo para vos.

Lo que podés hacer es encontrar uno o más productos digitales (infoproductos, software, coaching, etc), averiguar si tienen programa de afiliados y empezar a venderlos a tu comunidad.

Los porcentaje de comisión varían, pero podés encontrar productos que te darán desde $0.0000001 centavo por venta, hasta $50 o $100 dólares por venta, o más.

Si esto es lo que te interesa, tus siguientes pasos:

  1. Identificá una audiencia con la que quieras trabajar.
  2. Generá un sistema en donde tengas comunicación directa con estas personas, por ejemplo un grupo de Facebook o una lista de emails.
  3. Encontrá los productos o servicios digitales que ya están en circulación y que ya han sido probados. Evitá meterte con productos nuevos.
  4. Generá una estrategia en donde aportes contenido y al mismo tiempo ventas con tus links de afiliados.

¿Se entiende? El mundo de los negocios digitales es amplio y puede ser extremadamente rentable pero eso no significa que sea fácil. Construir un imperio digital y vivir el estilo de vida del nómada digital es algo que podrías lograr en pocos meses pero lo más importante es que te comprometas con tu modelo de negocio, seas constante y no te rindas.

 

Fuente: Entrepreneur

TRES LUGARES DONDE PODÉS ENCONTRAR GRANDES NEGOCIOS

 

hombre-pensando

¿Cómo podés desarrollar una idea para emprender? Necesitás poner alerta todos los sentidos para identificar todas las oportunidades que existen.

Generar una idea de negocio es sin duda el primer paso para emprender. Sin embargo, es una fase que muy pocos logran superar. Algunas personas se pasan varias horas al día buscando ideas de grandes negocios, otros pueden tomarse días enteros para ello, unos más se tardan semanas o meses y otro tanto pasa años masajeando la idea en la mente sin llevarla a cabo nunca.

Hay ideas muy complejas que de concretarse pueden llegar a ser grandes negocios, sin embargo, no todas las personas están hechas para llevar a buen puerto esas ideas tan complejas. Por eso, acá te propongo tres lugares donde podés buscar ese producto o servicio que, sin ser tan complejo, puede ponerte en el mapa como un emprendedor exitoso.

Examinando en estos tres lugares podrás ver un gran número de opciones para desarrollar uno o varios productos o servicios. Dependerá mucho de la capacidad de observación y análisis que tengas, así que mucho ojo y a poner alerta todos los sentidos para identificar todas las oportunidades que existen para ese gran negocio que deseás.

1. Actividades que los demás no saben hacer
Pensá bien en aquellas cosas que la mayoría de las personas no sabe hacer y que todos los días se requieren realizar. Por ejemplo: dibujar, hablar otro idioma, programar, cobrar, catar vinos, enseñar matemáticas, vender, etc.

En este grupo de actividades entran prácticamente todos los oficios y profesiones. No es necesario que vos seas la persona que realiza el trabajo, recordá que actualmente existen muchos emprendedores que están teniendo éxito conectando, a través de plataformas o aplicaciones, a personas que saben hacer algo que los demás no saben. Por ejemplo, hay empresas que están conectando a mujeres para el aseo de las casas, pintores, electricistas, lavadores de autos, traductores, maestros, médicos y cuidadores de perros, entre otros, con personas que los requieren.

Todas estas actividades pueden servir de base para generar empresas de servicios, pero también para crear nuevos productos que hagan más fácil estas actividades. Dependerá mucho de tu ingenio y de la forma en que lo presentes y vendas.

2. Actividades que muchos no pueden hacer
Acá entran prácticamente todas las actividades diarias de una persona. Debés detectar aquellas urgencias básicas que a muchas personas no les da tiempo de hacer porque tienen un ritmo de vida muy ajetreado. Por ejemplo: ir al supermercado, pasear al perro, ir por las tortillas, ir a la tintorería, bolear los zapatos, llevar a lavar el auto, hacer ejercicio, realizar algún trámite, ir a la tintorería, tomar clases de algún idioma o actividad cultural, etc.

Hay que poner atención al volumen de población que requiere hacer ciertas actividades y que generalmente no puede realizarlas por falta de tiempo. Este sector necesita productos o servicios que les faciliten hacer sus cosas sin afectar su ritmo de vida.

3. Actividades que la mayoría no quieren hacer
Estas actividades son particularmente significativas, ya que son las que mayores negocios pueden generar. Hay una gran cantidad de actividades que la gente no quiere hacer, que van desde acciones altamente complejas y dificultosas hasta actividades muy simples que a muchas personas les da fiaca realizar. Las personas son capaces de pagar un precio justo si hay alguien que haga por ellas todas esas cosas que no son de su agrado pero tienen que hacer.

Buscar en estos tres lugares puede ser más fácil de lo que pensabas; basta con que te preguntes a vos mismo cuáles son las cosas que no sabés hacer y que requieres que otra persona haga; aquellas cosas que no puedes hacer y que te gustaría hacer sin afectar tu ritmo de vida, y aquellas actividades que no te gusta llevar a cabo pero que se deben hacer.

Si tus respuestas no son suficientes podés hacer la misma indagatoria con familiares, amigos, compañeros de la escuela o del trabajo. Y si te animás, hasta podés preguntar a las personas en la calle. Suerte en tu búsqueda.

 

Fuente: Entrepeneur

5 PASOS PARA SER MADRE Y EMPRENDEDORA

belemadre

La maternidad no debe ser un impedimento para realizarte como empresaria. Seguí estos tips y aprendé a tener un balance.

A mucha gente le gustaría tener un balance más saludable entre su familia y los negocios. Pero la realidad es que las horas laborales han crecido, son más estresantes y menos saludables, física y emocionalmente. Muchas veces el éxito en el mundo profesional viene a expensas de la vida personal y familiar.

Agrega la maternidad a la mezcla y ese balance se prueba una vez más.

Eso es lo que Lisa Druxman descubrió después de tener a su primer hijo en 2001. Había estado trabajando 80 horas a la semana entrenando a ejecutivos para mejorar su salud. Yo era una de sus estudiantes. Las dos sentíamos que pasar tiempo con nuestros hijos y mantenernos saludables eran prioridades, pero queríamos seguir trabajando.

Ambas compartíamos el deseo para encontrar un mejor balance entre nuestras carreras, aspiraciones y la maternidad. Ella no quería regresar a un trabajo de 80 horas a la semana, así que empezó FIT4MOM y me convenció de unirme con ella para levantar la empresa. Trabajaba como franquiciataria y operaba en un equipo de liderazgo empresarial.

Para otras madres interesadas en comenzar o dirigir un negocio, acá hay algunos tips para alcanzar sus sueños:

1. Ser mamá no impide que puedas ser gerente o una emprendedora.  La maternidad es uno de los trabajos más demandantes física y emocionalmente, pero también uno de los más recompensantes. La experiencia puede voltear tu mundo de cabeza y al mismo tiempo le da a la mujer una perspectiva en lo que es realmente importante: familia, salud física y emocional y bienestar.

Ser madre no debe evitar que seas una mujer exitosa y tener una red social cercana de trabajadores. Hoy, soy mamá de tres niños y tengo mi propio negocio. Es posible hacer las dos cosas.

2. Siempre pensá en grande. Lisa comenzó con lo que pensó que sería una clase pequeña. Nunca imaginó que se convertiría en una empresa con un equipo de trabajo y miles de clientes. ¿La moraleja de esta historia? No te limites.

3. Adquirí flexibilidad. Todos están ocupados, la vida nos arroja constantemente retos como niños enfermos o la niñera que cancela. Así que es importante adoptar una cultura empresarial que te de flexibilidad y apoye el que tengas una vida balanceada entre trabajo y familia. Esto significa dejar que el equipo trabaje y no volar al otro lado del mundo para una junta de negocios.

4. Asegurate de que la tecnología apoye la cultura. Sin una tecnología flexible, es decir, herramientas a las que puedas acceder en cualquier lugar o un calendario en equipo o documento que pueda ser modificado donde sea. Las aplicaciones como Google Docs y Google Hangouts apoya la cultura flexible de trabajo.

Con Google Docs es posible tener acceso y actualizar documentos de la empresa como formatos de recursos humanos, solicitud de vacaciones o información de contactos. Esto te da la habilidad de pedir tiempo libre o encontrar el teléfono de un colega aun estando fuera de la oficina.

Pero el hecho de que la gente trabaje remotamente y estén por todo el país no significa que no estén conectados. Con Hangouts los miembros del equipo pueden interactuar cara a cara sin importar donde estén.

5. Haz del negocio algo más aparte de las ganancias. Es importante apoyar a las sociedades saludables, a nivel local y nacional. Los negocios deberían dar algo de regreso a las comunidades y mostrar que tienen un propósito además de cumplir sus metas empresariales.

Fuente: Entrepreneur

NADIE TIENE ÉXITO SI NO TIENE UNA BUENA EXPERIENCIA DE USUARIO

shutterstock_158522279

Los tiempos de la satisfacción del cliente 
como dogma del marketing han dejado paso
 a un concepto más potente: la experiencia del usuario. Te explicamos cómo conocer y mejorar cómo es su viaje a través de tu producto.

Acudir a una estación de servicio para repostar y que te atiendan de forma rápida, limpia y cómoda provoca la satisfacción del cliente. Que al encenderse la luz de la reserva en tu celular se active una app que te indique la estación de servicio más cercana; que te reciba un personal amable, dispuesto y sonriente y que, al pagar, puedas hacerlo con el celular para evitar colas y acumular descuentos, eso es experiencia del cliente.

Es decir, “la satisfacción tiene que ver con dar solución a una necesidad, la experiencia con entender que le debo generar un recuerdo”, señala Juan Gasca, CEO de ThinkersCo. O, en palabras de Conrad Llorens, CEO de Summa Branding y presidente de AEBRAND, “satisfacción tiene que ver con producto y experiencia con relación. Y esa relación se produce mucho antes y mucho después de la compra”. Es el triunfo del customer journey, el viaje del cliente a través de nuestro producto, “que abarca todo el recorrido de compra desde la fase de precompra, a la de compra y postcompra”, insiste Josep-Francesc Valls, catedrático de ESADE. “Yo veo el customer xperience como la revolución francesa de las empresas: es bueno para la empresa, ya que vende más; para el cliente, porque ve satisfechas sus necesidades, y para el empleado, porque recibe felicitaciones. Los clientes nuestros que lo han hecho han incrementado las ventas en un 19% y la satisfacción del empleado ha mejorado un 75%”, defiende Alberto Córdoba, socio director de Xperience by Lukkap.

Cómo hacerlo

Como recuerda el director de Xperiencie by Lukkap, “satisfacer al cliente es un resultado; la experiencia es toda una metodología de gestión, un proceso de trabajo”. Y las fases de ese proceso son:

Fase 1. Identificación

“El cliente debe estar siempre en el centro de la reflexión”, explica Javier Vidorreta, fundador y director design de Vidorreta Design. Hay que conocer al cliente, cómo piensa, qué siente, qué quiere, qué necesita, cómo es, cómo se acerca a nosotros y, sobre todo, cómo se relaciona con nosotros. Identificar absolutamente todas las fases de la relación del cliente con nosotros. Y este periplo va desde que siente la necesidad, hasta que se acerca a nosotros, nos observa, nos lee o nos ojea, compara soluciones, las acepta, nos consume, se convierte en cliente y se relaciona con nosotros tras la venta. “Hoy en día existen múltiples tecnologías para ver la trazabilidad del cliente. Es el llamado pasillo o mapa del cliente”, recuerda Gasca. Todos estos datos debemos recabarlos para identificar dónde podemos diseñar nuevos modelos de interacción.

Para explicarlo, vamos a recurrir al ejemplo que propone Córdoba desde Xperience by Lukkap: tenemos una tienda de electrodomésticos y nuestro cliente va a comprar una televisión. En este proceso, Córdoba identifica 7 momentos y en cada uno propone realizarnos preguntas y, si es posible, realizárselas al cliente:

– Entrada. ¿Qué impresión le causa el escaparate? ¿El ambiente: le pareció agradable?

– Oteo. ¿Se distinguen bien los precios y modelos? ¿Encontró bien la sección?

– Exposición de necesidad. ¿Pudo localizar fácilmente a alguien que le ayude?

– Alternativas. ¿Me ofrecen diferentes alternativas que se ajustan a mis necesidades?

– Comparación. ¿Me explican curiosidades de ese producto?

– Visualización. ¿Me ofrecen la posibilidad de ver el producto en mi casa?

– Decisión. ¿Me facilitan el pago por móvil? ¿agilizan las colas para pagar?

Se identifica una necesidad y cada uno de los momentos por los que pasa mi relación con el cliente para la satisfacción de esa necesidad y se pregunta sobre hechos y percepciones para mejorar punto por punto esa experiencia. Podés utilizar muchas herramientas para recabar y gestionar esos datos, desde la investigación de mercado tradicional, hasta análisis de comportamientos, los Net Promoter Score (herramientas que valoran no ya si está satisfecho o no, sino cuánto satisfecho está para recomendarnos), vinculación con la marca, herramientas de CRM. “La Gestión de Datos Maestro es una herramienta pensada para gestionar toda la información de los clientes y que sea de calidad”, recuerda Dufour, especialistas en esta tecnología.

Fase 2. Diseño

Una vez identificado el cliente y su necesidad e individualizados cada uno de los momentos de su relación con nosotros, se trata de aplicar mejoras en cada una de esas etapas para dar como resultado una mejora global de todo el proceso. En palabras de Gasca, consiste “en identificar los puntos de valor/ganancia que pueden aplicarse en cada una de las fases”. “Es la fase de conceptualización, donde proponemos ideas y soluciones que desarrollan la experiencia de usuario y que gracias al estudio previo no son ideas aleatorias sino fundamentadas”, resume Vidorreta. Siguiendo con el ejemplo de la televisión, si en la fase de Entrada, los empleados saludan al cliente y lo reconocen (en el caso de que sea recurrente), ya cambia la impresión. Si en la fase de Explicación, le preguntamos cómo es el mueble del salón para la tele o qué tipo de programas ve, también mejoraremos la experiencia. Y si en la fase de decisión, por ejemplo, le doy tres o cuatro consejos para que saque el máximo partido al aparato que se lleva o en la de Visualización le muestro en la computadora cómo puede quedar en su salón es seguro que el cliente saldrá encantado de nuestra tienda. En esta fase, es muy importante también, como recuerda Córdoba, “fijar los 2 o 3 mensajes claves que lo deben impregnar todo”.

Fase 3. Implantación

Detectadas las diferentes fases de la relación y las áreas de mejora, es el momento de aplicar la creatividad y la innovación para optimizar la experiencia del cliente. O en palabras de Córdoba, “pasar del momento Ought al momento Wow.” Es decir, en las relaciones con el cliente puede haber cuatro tipos de momentos: el momento Ought es cuando algo no cumple nuestras expectativas y nos enfadamos: hemos visto una televisión en un folleto pero cuando llegamos a la tienda no está. El momento OK es cuando la empresa cumple con lo prometido: llegamos a la tienda y sí está la oferta señalada. De ahí pasamos al momento Oh, es cuando hacés algo que el cliente no espera: cuando le preguntás qué programas ve. Y en último lugar está el momento Wow, cuando hacemos algo que nadie más hace: llamarlo a los dos meses para preguntarle cómo le está funcionando la tele. Veamos ocho estrategias para mejorar la experiencia:

Impactos emocionales. Llorens pone el ejemplo de Disney: “en sus parques, Disney World genera una experiencia 360 muy coherente y atractiva para el público al que se dirigen (también padres). Además, ofrecen soluciones tecnológicas como My Disney Experience con las que podés planificar y disfrutar del parque antes, durante y después. También la pulsera digital Magic Band te permite personalizar la experiencia”.

Presencia constante de la marca. Es lo que hace, por ejemplo, Apple. “Mantiene un nivel experiencial muy alto con los clientes: todo es online y presencial y, cuando llegás a la tienda física, te pasean por ella para que puedas ver la exposición. Además, todo en la relación de la compañía con el usuario le hace sentir único”, explica Valls.

Personalización máxima.“La empresa Munich de calzado deportivo, con su línea My Way permite que cada cliente personalice sus zapatillas a su gusto. Y han adaptado sus procesos para poder dar respuesta a esta demanda personalizada”, señala Llorens.

- Anticipando necesidades. Un buen ejemplo de ello es Lagunarum Aseguradora: “especializados en el B2B, detectaron que lo que más les preocupaba a sus clientes era el análisis de riesgos, de manera que se pusieron a analizarlos todos en función de cada sector y plantearon una oferta multiproducto para ofrecérselo a sus clientes en cualquier momento de la vida del seguro y tuvieron mucho éxito”, recuerda Córdoba.

Hospitalidad bien trabajada. Que el cliente se sienta escuchado, acompañado y seguido constantemente. Amazon es un buen ejemplo de ello. Igual ocurre con algunas entidades financieras como OpenBank, Banco Popular o el sistema de pagos 4B, con un departamento antifraude que se pone en contacto con el cliente cuando detectan un intento delictivo. “Singapur Airlines tiene una orientación al servicio total, desde que entrás en contacto con la compañía hay un trato de mucha calidad”, recuerda Llorens.

Potenciando la exclusividad. “La Roca Village y las Rozas Village están desarrollando unos protocolos que refuerzan mucho, en todo el recorrido de compra, la sensación de que el cliente accede a marcas Premium a precios interesantes”, explica Valls.

- Fuera miedos. Puede haber momentos de la relación difíciles de mejorar porque entra en juego el miedo. Para vencerlo en la compra online, Media markt, por ejemplo, ha abierto “un espacio en Barcelona que es una tienda con stock para que te familiarices con la compra online”, señala Valls. En el caso de Iberia, para mejorar la experiencia del vuelo han optado “por ampliar el papel del piloto: ahora es también el que comunica los retrasos, cómo va a ser el vuelo, si hay previstas turbulencias…”, insiste Córdoba

Experiencia 360. “A través de su portal, Hipotecas.com, la UCI (Unión de Créditos Inmobiliarios), ha pasado de dar hipotecas a ayudarte en todo lo relacionado con la compra de una casa: cuál es el presupuesto máximo que podés permitirte, impuestos a pagar, cómo valorar tu casa vieja, qué inmobiliaria te interesa más, qué préstamo se adecúa más”, resume Córdoba.

4 Fase. Medición

Vidorreta lo sintetiza muy bien: “una vez implantada la solución, es necesario hacer un seguimiento activo y crítico de cómo está funcionando.” O como recomienda Gasca, “una vez aplicadas las áreas de mejora, volvamos a analizar si el NPS ha subido o no, volvamos a sondear al cliente para ver si han cambiado las valoraciones”. Porque no medir, no trabajar con herramientas que permitan valorar la interacción, no aplicar la inteligencia a los datos, puede ser uno de los grandes errores de esta estrategia. “La clave para sacar el mayor rendimiento a nuestra experiencia de compra es a través del data. Como decía William Thomson: Lo que no se define no se puede medir. Lo que no se mide no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”, insiste Tejero.

Requisitos de una buena estrategia

Global. La experiencia del cliente requiere una gestión global, que pone al cliente en el inicio, en el centro y en el final de toda estrategia comercial. “Es un proceso multidireccional entre una marca y un usuario. Está formada por todas las etapas que hay desde que un consumidor reconoce un producto hasta que lo usa, lo compra y lo recomienda”, explica Paula Tejero, fundadora de Swype Consulting. Y debe impregnar a toda la organización: desde el primero hasta el último empleado.

Coherente. Ha de ofrecerse la misma experiencia a través de todos los canales. “Cada actividad que genera la marca es un paso para construir esa experiencia global. Publicidad, eventos, venta, uso del producto, atención al cliente, servicio postventa, trato on/off line, comunicación, etc.,” explica Guillermo Arce, profesor de UFV. “Hay que entender al cliente como una única persona y no duplicarle los protocolos”, recuerda Carlos Dufour, country manager de Stibo System. Como insiste Llorens, es necesario vigilar la dispersión: ni respuestas diferentes ni tratos diferentes”.

Constante. Arce hace un símil de la amistad, “la amistad se
 basa en la lealtad, la confian
za, el compartir, estar y superar momentos difíciles. Y todo ello repetido en múltiples situaciones y momentos. Estas experiencias son recibidas de forma subjetiva y se enlazan automáticamente entre sí en la mente del consumidor, dando como respuesta una aceptación o rechazo de la marca”.

Personalizada. Gasca se muestra tajante, “hacer un customer journey único es un error garrafal. Los usuarios son muy heterogéneos y hay que ver cómo hacerlo más adecuado en función de cada cliente”. Las experiencias implican percepciones y emociones y esas son siempre individuales.

 

Fuente: Emprendedores

6 PASOS PARA EMPRENDER SIENDO UN ESTUDIANTE

estudiante

No se trata de abandonar tu carrera profesional, si es que estás pensando que te lo voy a recomendar, se trata de aprovechar todas las oportunidades con las que cuentes en tu universidad, y aprovecharlas para convertirte en un estudiante emprendedor exitoso.

Según un estudio realizado en Inglaterra por Westminster Bridge Student Accommodation y Urbanest Student Accommodation:

El 10% de los estudiantes universitarios ya crearon su propio negocio.
El 17% de estos estudiantes tiene planeado crear su empresa antes de graduarse.
El 27% tiene pensado seguir en su propia empresa como carrera profesional luego de graduarse.
Estas cifras, más allá de comprobar la mala gestión que están haciendo las empresas para retener su capital humano, demuestra el deseo de las personas jóvenes por emprender un estilo de vida que sea mucho más acorde con sus sueños.

Con base en esto, si tuviste planes, o tenés intenciones de crear tu empresa antes de graduarte, las mismas personas que desarrollaron el estudio diseñaron una guía totalmente práctica para que lo hagas de una manera exitosa.

Así que empecemos:

1. Evaluate primero:

Para comenzar debés resolver tres preguntas o tres aspectos antes de salir y emprender tu negocio:

Qué conocimientos tenés y cuáles son tus habilidades: acá es importante que definas tus fortalezas y te enfoques en ellas. No te preocupes por lo que no sabés, enfocate en aquello que dominás.
Cómo te gusta trabajar: debés definir cómo te gusta pasar la mayor parte de tu día; si te desenvuelves bien trabajando en equipo o por tu propia cuenta. Imaginate cómo te verías trabajando en tu empresa.
Qué industria te llama la atención: sería mucho más fácil que te enfocaras en una industria en la que tienes cierto conocimiento y experiencia. No obstante, esto no es un requisito para emprender con éxito. Acá tenés algunas industrias para crear un negocio innovador.
2. Tener una buena idea de negocio:

Las ideas no van a cambiar el mundo, así que no tienes porque desgastarte todos los días pensando en la idea perfecta que revolucionará el mercado.

Sin embargo, esto no quiere decir que no debas tener presente que una buena idea de negocio es aquella que identifica una necesidad y luego la conecta con una solución.

Para saber si tenés una buena idea de negocio, hacete las siguientes preguntas en el orden que están, si la respuesta es afirmativa continúa a la siguiente, en caso de ser negativa deberás trabajar en tu idea, o simplemente buscar una nueva:

¿Existe alguna demanda por tu producto o servicio?
¿Podés identificar el segmento de mercado al que querés llegar?
¿Estarán dispuestas las personas a pagar por tu producto o servicio?
¿Ofrece tu producto/servicio una propuesta única de valor?
¿Sos consciente de tus debilidades y posibles amenazas?
¿Tu producto/servicio se encuentra libre de complicaciones legales?

Si lográs responder positivamente a estas 6 preguntas tendrás la confianza de tener una buena idea para desarrollar. Aún así, debés estar constantemente haciéndote estas preguntas, ya que las circunstancias pueden afectarte.

3. Investigá la competencia:

Lo primero que debés identificar es si tenés competidores: si existen personas o empresas haciendo dinero en la industria que tú querés emprender; si los encontrás es una buena noticia, ya que podrías hacerlo mejor o diferente que ellos.

Para identificar a tu competencia tenés tres alternativas para hacer una investigación:

1. En línea: Investigá palabras claves de tu industria en los motores de búsqueda. Busca qué productos o servicios están ofreciendo, cómo lo están haciendo y que características encontrás.

Las empresas que salgan en las primeras posiciones de Google pueden ser las más grandes del sector ya que (posiblemente) han hecho un buen trabajo de posicionamiento orgánico. Esto es sumamente importante hoy en día, independiente de tu idea de negocio.

2. En papel: Supongamos que estás pensando en crear un negocio de venta de equipos para restaurantes; un lugar interesante para buscar tus competidores pueden ser las revistas y medios físicos donde estas empresas suelen pautar.

Las revistas especializadas son un punto de referencia para entender qué tan competitivo es tu mercado y cuáles son tus competidores líderes.

3. En persona: Por último, y el más lógico, es que visites los puntos físicos de tus competidores. Si están fuera de tu ciudad podés participar en eventos o congresos de tu industria, ahí podrás conocerlos.

No hay nada de malo en contarles cuáles son tus proyectos. Por ejemplo, si tu idea es construir un blog del que puedas vivir, aquí en Emprendiendo Historias estaríamos encantados de ayudarte con esto.

¿Qué les pregunto a mis competidores?

Si estás preguntándote cómo investigarlos, es decir, qué evaluar cuando te encuentres con ellos, acá tenés 4 puntos que debés considerar:

1. ¿Cómo los perciben sus clientes y la industria? Podés mirar los comentarios de sus clientes en Google, en redes sociales o entrevistándote con ellos directamente.

2. ¿Cómo promueven su negocio? Investigá qué estrategias utilizan para promover su negocio y llegar a sus clientes. Por ejemplo, revisá si tienen boletines, email marketing, pauta en Facebook, tienen un blog, o estrategias offline como publicidad exterior.

3. ¿Cómo trabajan? Si tenés la posibilidad averiguá cómo es su proceso de compra y venta. Hacete pasar como cliente y analizá cómo te tratan, qué te ofrecen y demás.

4. ¿Cuáles son sus debilidades y fortalezas? En un marco global, es decir, haciendo una tabla, identificá las fortalezas y debilidades de cada uno. Una vez que hagas esto podrás identificar puntos a explotar como negocio nuevo.
4. Diseñá un plan de negocio:

El objetivo de hacer un plan de negocio (y sencillo, ¡por favor!) es clarificar tu idea, alinearla con tus objetivos de largo plazo e identificar tu marca o huella que tendrá el negocio en la industria, es decir, qué harás diferente.

Aquí tienes un ebook gratuito para desarrollar tu modelo de negocio.

La idea es que definas un plan de negocio que sea conciso, que sea adaptable a diferentes escenarios y que no se convierta en una excusa para no emprender tu negocio. Recuerda que estás empezando y no necesitás el plan mejor definido de este planeta para poder comenzar:

Con base en esto, un plan de negocio debe incluir como mínimo 6 aspectos:

1. El concepto del negocio: Información básica de tu industria, el concepto y estructura de tu negocio junto a los productos o servicios que vayas a ofrecer.

2. El mercado y tu competencia: En este punto vas a agrupar las características de tu cliente, podés definir una “persona ideal” de cliente a la cual pensás enfocarte. Adicionalmente debés incluir las características de tu mercado como competidores, proveedores y demás interesados.

3. Ventas y mercadeo: Respondete la siguiente pregunta: ¿cómo harás para construir tu base de clientes? La respuesta serán las estrategias para llegar a ellos, ofrecerles tu propuesta de valor y finalmente fidelizarlos.

4. Equipo de trabajo: Analizá quiénes serán los integrantes de tu equipo de trabajo, cuáles son las funciones de cada uno y sus respectivas responsabilidades. Definí qué habilidades aporta cada socio para este proyecto.

5. Finanzas y costos: Asesorate para realizar proyecciones financieras, para formular costos y definir otros temas administrativos importantes. La ventaja de estar en la universidad es que cuentas con el apoyo de diferentes programas que te ayuden con esto. Si no las tenés, andá y tocá la puerta de la oficina de un profesor de finanzas, seguramente te ayude.

6. Medición del riesgo: Todo emprendimiento tiene un componente alto de riesgo, es por esto que crear empresa es un estilo de vida que no es apto para todo el mundo.

Sin embargo, el hecho que estemos dispuesto a correr el riesgo del emprendimiento no significa que no debamos identificarlos y prepararnos ante ellos.

Los peores riesgos son aquellos que no sabemos que estamos corriendo.

Recordá que como estudiante emprendedor tenés la oportunidad de acceder al conocimiento y acompañamiento de muchas identidades públicas y privadas que buscan que los jóvenes emprendan sus negocios. Investigá en tu ciudad cuáles pueden ayudarte.

5. Buscá un mentor

Siendo un estudiante, y teniendo poca experiencia, es muy probable que cometas bastantes errores. Si los emprendedores más exitosos y dueños de compañías que dirigen el mundo los cometen, no esperes vos, ser la excepción.

Ahora bien, esto tampoco significa que “buscando la experiencia” te dediques a cometer todos los errores posibles, ya que la gran mayoría cuestan dinero y tiempo, y si te dedicás a conocerlos todos, no tomará mucho tiempo para que te quiebres y fracases.

¿Qué mejor que aprender de los errores de alguien más? ¿Qué mejor que no tener que equivocarse para adquirir la experiencia? Esto es lo que te ofrece un mentor, alguien que ya pasó por tu mismo proceso, lo superó y hoy en día se encuentra en una posición más arriba que la tuya.

En este caso específico de querer ser un estudiante emprendedor exitoso necesitás a alguien que se encuentre en tu misma industria, alguien que también emprendió siendo estudiante y que hoy en día tiene su propia empresa. Cuando estés buscando el tuyo recordá lo siguiente:

El mentor debe tener un negocio exitoso que te gustaría tener como referente.
Tiene que tener experiencia en tu industria específica.
Y mucho mejor si también fue un estudiante emprendedor.
No te conformes con los programas y mentorías de tu universidad, andá y buscá afuera las personas que admirás y pediles sus mejores consejos.

6. Registrá tu negocio:

En muchos escenarios te tocará registrar tu empresa ante el gobierno, situaciones como licitaciones públicas o requisitos legales por parte de tus clientes o proveedores pueden apresurar esta decisión.

Si no te ves obligado a tomar esta decisión, todavía no lo hagas ya que hacerlo implica unas obligaciones tributarias y unos compromisos que puedes evitar mientras tu negocio despega.

Las universidades, por lo general, suelen brindar el acompañamiento para este tipo de procesos de los emprendedores. Dependiendo de tu país tenés diferentes alternativas de registro, así que no tiene sentido que este artículo se enfoque en las características y requisitos de uno solo.

Lo más importante de este paso es que significa que ya estás listo para empezar, no hay nada más que esperar para tomar la decisión de emprender. Desde este punto se puede decir que sos un estudiante emprendedor, ahora está en tus manos qué tan exitoso querés ser.

Para terminar queremos adjuntar dos artículos que pueden interesante y motivarte a emprender siendo un estudiante:

Por qué debes crear tu empresa luego de graduarte, y no buscar un trabajo.
A pesar de los riesgos, emprender siempre será mejor que un empleo de 8 a 5.
No tenés mucho qué pensar, tampoco tiempo para perder. Empezá hoy, sé un estudiante emprendedor.

Fuente: Emprendiendo Historias

LAS PREGUNTAS QUE DEBÉS HACERTE ANTES DE EMPRENDER

nota bele

Descubrí si estás preparado para renunciar a tu trabajo actual y dar el salto para convertirte en tu propio jefe.

Renunciar a la seguridad de un trabajo de tiempo completo para iniciar un negocio es una decisión riesgosa y hasta cierto punto, muy estresante. “La principal razón por la que la gente no renuncia es por el miedo a lo incierto. No saben qué pasará y no quieren sacrificar la seguridad que tienen”, dice Sean Ogle, quien dejó su trabajo para vivir en Tailandia y dirigir una firma de consultoría Web.

¿Cómo podés saber que es el momento ideal para dar el salto? Éstas son las 10 preguntas que debes hacerte antes de renunciar para emprender:

1. ¿Sos miserable en tu trabajo actual?
Muchas personas creen que quieren ser emprendedores simplemente porque odian sus trabajos actuales. Desarrollar un Plan de negocios puede ayudarte a evitar tomar decisiones impulsivas. Además de querer renunciar, debés tener una idea de negocio viable y un plan de marketing y de operaciones. En lo que trabajes en tu plan, conservá tu trabajo y los ingresos el mayor tiempo posible.

2. ¿Cómo será tu nueva rutina diaria?
Tener libertad instantánea puede ser peligroso. Ogle recomienda crear un calendario a seguir, al igual que lo hacés en un empleo. Cuando sos libre de elegir qué hacer con tu tiempo existe el riesgo de que dejes todo para después y que no termines tus tareas. A una semana de renunciar a su trabajo, Ogle empezó a ir al gimnasio en el mismo horario que antes, y trabajaba el mismo tiempo que en su antiguo empleo.

3. ¿Cómo obtendrás dinero para mantener tu negocio?
La falta de capital es uno de los principales problemas al emprender. Por eso es esencial que hagas proyecciones realistas como parte de tu Plan de negocios antes de decidir si puedes o no solventar tus gastos.
Es probable que tu negocio no sea rentable los primeros tres o cinco años, por lo que debés ser realista al definir cuánto tiempo podés mantenerte financieramente. Anticiparte a tus necesidades financieras te permitirá enfocar tu energía en construir tu negocio y no en preocuparte sobre cómo pagarás las cuentas.

4. ¿Consideraste posibles costos imprevistos?
Cuando Jody Dyer lanzó Blackbird Tees, una tienda de ropa, se sorprendió de la cantidad de gastos que no había anticipado en su Plan de negocios. “Gastamos cientos de dólares experimentando con diferentes telas y tintas, destruyendo camisetas y haciendo elecciones incorrectas de color”, afirma Dyer, quien vende sus productos en Etsy. “En aquel entonces, esos errores nos estaban amputando financieramente”. En lugar de abandonar el negocio, Dyer regresó a ser freelance de medio tiempo para complementar los ingresos.

5. ¿Estás dispuesto a tomar múltiples roles?
Iniciar un negocio significa que debes usar muchos sombreros. “Un día eres el encargado de la tecnología, otro eres vendedor, otro limpias”, dice Shobha Tummala, fundadora de una cadena de belleza del mismo nombre, con sede en Nueva York. Por eso, antes de dejar tu empleo, debes decidir si estarás feliz haciendo las numerosas funciones que requiere un nuevo negocio.

6. ¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades?
Mientras considerás los múltiples roles, sé honesto con vos mismo sobre aquello que hacés bien y aquello que debés mejorar, aconseja Tummala. Quizás necesites impulsar tus conocimientos de finanzas o de programación, o buscar a un socio que te complemente. Si no tenés forma de superar tu debilidad, tal vez te convenga conservar tu empleo hasta que lo consigas.

7. ¿Quiénes serán tus competidores y clientes?
Aunque es posible que no puedas validar completamente el mercado potencial para tu concepto de negocio, al menos debes entender quiénes serán tus clientes y qué tipo de competencia tendrás. Si no estás seguro, considerá atender tu idea a medio tiempo y probarla con un ‘lanzamiento suave’ antes de invertirle demasiado tiempo y dinero.

8. ¿Contás con apoyo?
Para facilitarte esta transición, comparte tus planes de emprendedor con los miembros de tu familia y amigos para ver si te apoyarán en las dificultades de emprender. Sé muy explícito con los riesgos, ya que cuando una persona emprende, todos en la familia son afectados.

9. ¿Tenés una opción de backup?
Desarrollar un plan B antes de emprender te ayudará a evitar quedar expuesto si fracasás. Pensá si hay algo que puedas hacer a medio tiempo en caso de necesitar generar dinero de otras fuentes o si, por el otro lado, debas buscar otro empleo de tiempo completo si tu idea no funciona. Para mantener abiertas tus opciones, mantenete en contacto con reclutadores, jefes anteriores y contactos de networking.

10. ¿Cómo evitarás las asperezas?
Si decidís renunciar, recordá que tu ex jefe te puede ser de ayuda para lanzar tu nuevo negocio. En lugar de renunciar abruptamente, pensá cómo podés hacerlo para salir bien parado. Decile con anterioridad que pensás renunciar y sé abierto con tus planes como emprendedor a futuro. “Generalmente las empresas lo entienden y ofrecen ayuda de ser posible”, afirma Ogle. Tus jefes pueden ayudarte dándote un horario flexible o algún consejo.

Fuente: Entrepeneur

50 TIPS PARA INICIAR TU PROPIO NEGOCIO

tips

Estos pasos son los que todo emprendedor debe seguir para que su idea llegue al éxito.

Comenzar un negocio no es para los débiles de corazón. Es muy estresante y prácticamente demanda todo tu tiempo y atención. Por el otro lado, también puede ser una gran experiencia en lo personal y profesional. Acá hay 50 tips para ayudarte en tu aventura emprendedora.

1. Descubrí tus habilidades. No todos tienen lo necesario para iniciar un negocio, eso no quiere decir que tu idea no sea brillante, sólo que tal vez no cuentes con algunas características de personalidad vitales para lanzar tu empresa. Antes de invertir tiempo o recursos, evaluate y fijate si contás con las habilidades típicas de un emprendedor.

2. Desarrollá una idea. No empieces un negocio sólo porque algo está de moda o porque pensás que comercializarlo te dará dinero. Desarrollá un concepto de negocios que te apasione relacionado con algo en lo que tengas cierta experiencia. Después, pensá en un producto o servicio que creas que mejorará la vida de la gente.

 3. Probá tu credibilidad. Una vez que tengas una idea descubrí cómo podés convertirla en realidad. ¿El producto es algo que la gente quiere o necesite? ¿Podés tener ganancias vendiéndolo? ¿Funciona?

4. Escribí un plan de negocios. Un plan de negocios sólido te guiará hacia adelante. También lo necesitarás para presentar tu idea a los inversionistas potenciales. Debe incluir una misión, un resumen ejecutivo, un resumen de la empresa, muestras del servicio o producto, una descripción de tu mercado objetivo, proyecciones financieras y el costo de las operaciones.

5. Identificá tu mercado. Aunque hayas detectado algún interés en tu negocio, necesitás hacer más tarea. Evaluá el mercado para que le vendas a las personas que seguro realizarán la compra. Hacé una evaluación competitiva.

6. Determiná los costos. Hacé investigaciones adicionales y conocé los costos estándar dentro de la industria. Esto no sólo te ayudará a manjar el negocio más eficientemente, también será información valiosa para los inversionistas.

7. Establecé un presupuesto. Una vez que determines cuánto dinero tendrás para trabajar, descubrí cuánto necesitás para desarrollar tu producto o servicio y creá un plan de marketing.

8. Encontrá a los inversionistas adecuados. Vas a necesitar algún tipo de financiamiento al comenzar, ya sea de tus ahorros, tarjetas de crédito, préstamos, capitalistas de riesgo o donaciones. Encontrá a un inversionista que comparta tu pasión, alguien con quien creas que podés trabajar.

9. Escuchá a los inversionistas. Te guste o no, éstos tendrán una opinión cuando se trate de tu empresa. Escuchá sus consejos y sugerencias, pero eso no quiere decir que tengas que hacer todo lo que te digan.

10. Tené un gran sistema de apoyo. Vas a invertir mucho tiempo y recursos en tu nueva aventura empresarial. Asegurate de que tu familia esté de acuerdo. Deben estar conscientes de que este proceso los retará en lo económico y emocional.

11. Determiná la estructura legal. Determiná qué te conviene más: ser el único propietario, tener un socio, una sociedad de responsabilidad limitada, una corporación S, una organización sin fines de lucro o una cooperativa.

12. Seleccioná el nombre de tu empresa. Decidí un nombre que vaya con tu marca, luego comprobá si ese está disponible y si lo puedes usar libremente en tu país y estado.

13. Registrá el nombre de tu negocio. Si el nombre que querés está disponible, registralo lo antes posible en las oficinas correspondientes.

14. Aprovechá los recursos sin costo. Estos pueden ser las redes sociales o hasta una persona que te ofrezca consejos y experiencia para sacar adelante tu startup.

15. Comprá un seguro. Asegurate de que tengas el seguro adecuado para tu compañía. Esto puede variar de acuerdo con el tipo de negocio. Si trabajás desde casa asegurate de que tu seguro incluya los robos o daños a los activos de la empresa así como la responsabilidad por los daños relacionados con la misma.

16. Arreglá los libros de contabilidad. Registrá todo el dinero que entra y sale del negocio.

17. Elegí la locación adecuada. Escoge un local que se adecue a las necesidades de tu negocio, uno que ofrezca una oportunidad para el crecimiento, el nivel adecuado de competencia y cercanía para los proveedores. También debe ser accesible para los clientes.

18. No te preocupes por una oficina. Si no estás obteniendo ganancias, no te mortifiques por adquirir un espacio para trabajar, puedes hacerlo desde casa.

19. La patente puede esperar. Las patentes pueden costar mucho dinero. Pagá esta cantidad cuando estés seguro de que tienes los clientes suficientes para saldar las cuentas.

20. Sé flexible. Las probabilidades son que tu idea original tenga que ser modificada. Ser capaz de adaptarte y cambiar algo para ofrecerle al cliente algo que desea determinará si tendrás éxito o no.

21. Compartí tus ideas con amigos y familia. Las personas más cercanas son las que serán más honestas con vos sobre tu idea. No dudes en buscar sus consejos y sugerencias.

22. Ignorá a los negativos. Hay una gran diferencia entre la crítica constructiva y alguien diciendo rápidamente que tu negocio fracasará. Lo mejor que podés hacer es ignorar a estas personas.

23. No te enojes. Si tu idea es rechazada por los clientes o inversionistas no sucumbas al enojo. Descubrí qué fue lo que no les gustó, hacé ajustes y regresaá con ellos una vez que hayas cambiado lo que querían.

24. Entregá el producto o servicio rápido. Tu negocio es un trabajo en proceso y si lanzás un producto o servicio rápidamente, serás capaz de construir una comunidad de clientes que te podrán proveer retroalimentación valiosa que te ayudará a mejorar tu oferta. Como dice el fundador de LinkedIn “Si no te avergüenza el primer lanzamiento de tu producto lo diste a conocer muy tarde”.

25. Ofrecé nuevos productos o servicios. Si ya tenés clientes, asegurate de cuidarlos dándoles nuevos productos o servicios.

26. Sé paciente. Siempre tené en mente que el éxito no pasará de la noche a la mañana. Va a tomarte algo de tiempo antes de que ganes algo.

27. Entregá más de lo que te pidan al principio. Una vez que tengas un nuevo cliente asegurate de ir más allá, por lo menos el primer mes. Tendrás a ese cliente enganchado.

28. Publicá en tu blog todo el tiempo. No te avergüences de compartir tus triunfos y luchas. Los clientes disfrutarán tu honestidad.

29. Evitá las peleas con socios. Si tenés desacuerdos, arreglá los problemas lo antes posible. Las peleas pueden distraerlos de hacer las cosas bien en el negocio.

30. No te preocupes por perder un porcentaje de la compañía. Un inversionista ha adquirido una acción de tu empresa. Reconocé el hecho de que eventualmente, en algún punto, tendrás que renunciar a una porción del control del negocio.

31. Contratá a un redactor.  A menos que sepas escribir muy bien, contratá a alguien que redacte los mails para los clientes objetivo. Éste también te ayudará con los comunicados de prensa y otras cosas que darán a conocer las novedades de la empresa.

32. Preparate para las juntas. Cuando te prepares para la junta con un cliente, leé todo lo que puedas sobre la industria, tu competencia y la empresa de ese cliente.

33. Hacé una agenda de la junta. Tené a mano los objetivos que quieras tocar. Mandá esa agenda por correo a tus compañeros antes de verse para que puedan preparase ellos también. Asegurate de que estos objetivos sean claros y todos los entiendan.

34. No tengas miedo de la competencia. No hables mal de la competencia cuando estés con clientes o inversionistas. No hay necesidad de ser objeto de lástima. De hecho, hablar de esta forma tal vez haga que los clientes se vayan con la competencia que ofrece un producto o servicio que vos no das. Recordá, cuando la competencia se vaya, habrá un mercado para tu negocio. Usá ese conocimiento como inspiración para hacer las cosas mejor que tu rival.

35. Beneficiate del boca en boca. Nada vence a un buen marketing de boca en boca. Dejá que tus amigos, familia e influenciadores divulguen lo que hace tu producto o servicio.

36. Ofrecé una experiencia al cliente. Una experiencia incluye mercadotecnia sensorial. Esto significa manejar colores, luces, aromas, etcétera. Integrá todas estas sensaciones a tu oferta, de tal forma que conquisten los sentidos de tus consumidores.

37. Hacé networking. No tengas miedo de salir y mostrar tu cara al público, ya sea en una conferencia o sólo por salir con un amigo un viernes en la noche.

38. Dale un servicio impecable al cliente. Interactuar con la gente es una parte importante de tu trabajo. Tu negocio podría ganar nuevos clientes porque los hiciste sentir importantes. Por ejemplo, Zappos no fue la primera tienda online en vender zapatos, pero la empresa perfeccionó su servicio al cliente y ganó a muchos compradores.

39. Asegurate de que tu sitio Web funcione. Los clientes potenciales quieren saber lo más que se pueda de tu negocio, así que el acceso al mismo debe ser rápido

40. No te preocupes en exceso por tu economía. Algunos de los mejores negocios se lanzaron cuando la situación económica no era la mejor para el mundo, así que no lo pienses tanto y ¡atrevete!

41. Asegurate de que los clientes paguen las cuentas. Asegurate de recibir el pago de tu producto o servicio. En lugar de que se aprovechen de vos, poné un tiempo determinado para realizar el pago. Tampoco te hará mal aceptar tarjetas de crédito o tener la opción de que paguen directamente en tu sitio Web.

42. Encontrá a los empleados adecuados. Contratá a las personas ideales para el puesto. Aunque sea tu negocio, no podrás lidiar con todo, por eso necesitás a gente calificada para completar el trabajo.

43. Asigná responsabilidades. Delegá tareas realizables a tu equipo de trabajo.

44. La honestidad es la mejor política.  Si tenés problemas con algún empleado, asegurate de que se resuelvan. A nadie le gusta que hablen a sus espaldas.

45. Recordá que los opuestos se atraen. Contratá a personas con habilidades y personalidades opuestas a las tuyas. Te retarán y traerán cosas nuevas a tu negocio.

46. Decile adiós a tu vida social. Vas a pasar mucho tiempo dedicado a  tu negocio. Aunque planees una noche fuera con los amigos, te podés ir temprano porque un foco se fundió. Lo bueno es que esa gente te comprenderá.

47. Aceptá que vas a ser a la última persona que le paguen. Como CEO, serás el último en recibir un cheque, y así será hasta que tengas las ganancias adecuadas.

48. No esperes el éxito de inmediato. Sólo porque tu negocio no te ha convertido en millonario (aún) no quiere decir que tu empresa sea un fracaso. Si has recibido algún tipo de ganancia haciendo algo que te apasiona es una historia de éxito ¿o no?

49. Aceptá cuando sea momento de retirarse. El fracaso es inevitable. Si las cosas no están funcionando e hiciste todo lo que pudiste, hacé a un lado tu orgullo y cerrá. Algo así no es fácil de aceptar pero es para lo mejor.

50. No confíes sólo en el consejo de los otros. A pesar de que me ofrezco a darte estos consejos, tal vez el más importante es algo que aprendí a la mala: Aunque mucha gente te ofrezca su ayuda, date cuenta que al final vos sos el dueño del negocio y el responsable del éxito o fracaso del mismo. Si sabés qué es lo que funcionó, tendrás las habilidades y conocimiento para sacar adelante tu empresa.

Fuente: Entrepeneur

5 LIBROS DE EMPRENDIMIENTO PARA LEER ESTE MES

mujer-leyendo-libro-en-cafe

Porque sólo los emprendedores que buscan el aprendizaje constante están destinados a sobrevivir.

Seguro: tener visión de negocios, capacidad de innovar y superar el temor a tomar riesgos es fundamental para sacar adelante una empresa. Sin embargo, una vez que esto se ha logrado, es imprescindible mantenerse actualizado para que el negocio permanezca a flote. Los emprendedores que creen saberlo todo están destinados a hundirse; por el contrario, los que buscan el aprendizaje constante, sin importar qué tan exitosos sean, podrán renovarse y adaptarse a las tendencias cambiantes.

Si querés pertenecer al segundo grupo, te sugerimos leer la mayor cantidad de libros posible por mes. ¿No sabés por dónde empezar? Éstas son nuestras recomendaciones para estas semanas. Preparate un café, acomodate en el sillón y sumergite en tu lectura durante un par de horas.

Esencialismo, de Greg McKeown
Uno de los temas que rondan la cabeza de todo emprendedor actual es la productividad. ¿Cómo ser efectivo e innovador en estos tiempos caóticos? ¿Cómo sacar el máximo provecho de tu día sin terminar exhausto? Esta obra se centra en algunos puntos cruciales para administrar tu tiempo y conseguir los mejores resultados con el mínimo esfuerzo. No suena nada mal, ¿verdad?

Si no eres el primero, eres el último, de Grant Cardone
Para Cardone, experto en ventas, autor del New York Times y conductor de programas de TV, para vender un producto y mantener contentos a los clientes basta seguir un par de lineamientos sencillos. ¿Querés diseñar un plan para vender de manera efectiva y contundente? Este libro, redactado de manera sencilla y con ejemplos prácticos, te proporcionará varias respuestas.

Pequeño cerdo capitalista, de Sofía Macías
Quizá sos súper creativo e innovador, pero el tema de las finanzas personales pone un gran signo de interrogación sobre tu cabeza. Este libro, que ya tiene un par de años circulando en el mercado, es un must para cualquier emprendedor (y, en general, cualquier ser humano) que quiera aprender a administrar su dinero de forma saludable. Visitá su sitio web.

Creatividad, S.A., de Ed Catmull
A todos nos pasa: de vez en cuando nos sentimos estancados y nos cuesta trabajo obtener inspiración para aterrizar las ideas. Esto es especialmente cierto para las empresas en expansión, cuyas exigencias las ponen bajo una presión que inhibe la creatividad. Escrita por el cofundador de Pixar Animation Studios, ésta es una historia de cómo Pixar, el gran estudio cinematográfico de animación, consiguió mantener a flote su creatividad a pesar de su enorme crecimiento. Sin duda, se trata de una de las mejores lecturas de liderazgo creativo.

Ideas que pegan, de Chip y Dan Heath
¿Alguna vez te preguntaste por qué algunas ideas sobreviven y otras mueren? ¿Qué hace que algunas ideas permanezcan en la memoria colectiva y otras se pierdan en el mar de ideas? En este libro encontrarás seis principios que te permitirán que tus ideas se vuelvan interesantes y se “peguen” en la memoria de tus consumidores potenciales.

Fuente: Entrepeneur

CÓMO DISFRUTAR A TUS HIJOS CUANDO SOS EMPRENDEDOR

COLOURBOX1696930

Esta noche tenga una cita con mi hija de 18 años. Nos reunimos cada lunes por la noche, a menos que me encuentre de viaje. Se trata de nuestro momento para hablar, reír, desahogarnos, etcétera. Nuestras conversaciones han evolucionado de su boleta de calificaciones a sus planes para el futuro. Sin embargo, nuestra cita esta noche es diferente: es la última vez que estaremos juntos de esta manera antes de que se vaya a una universidad del otro lado del país.

Para ser honesta, no me di cuenta de que el momento de decirle adiós había llegado. Estoy muy orgullosa de sus logros y sé que tiene un futuro brillante. No obstante, me está costando trabajo aceptar que se va de casa y eso me ha llevado a reflexionar en los últimos 18 años y en cómo aproveché mi tiempo con mi hija.

Acá hay cinco lecciones que aprendí como mamá y emprendedora.

1.- Establecé tiempo para tus hijos

Como personas de negocios, agendamos juntas y reuniones de trabajo todos los días. Puede sonar simple pero puede ser muy complicado apartar tiempo para estar con la familia. Tenés que seleccionar un momento especial cada día para involucrarte en la vida de tus hijos y darles prioridad.

Para mí, era muy importante asistir a las presentaciones de mis hijos durante la primaria y solía llevarlos al colegio personalmente. Esas conversaciones en el auto eran momentos sagrados para mí.

2.- Comprometete a una cosa, no a todo

Muchos padres que conozco, especialmente las mamás, se estresan pensando en todas las cosas que creen que deberían hacer para sus hijos. Eso puede significar esperar a tus pequeños con una bandeja de galletas caseras, hacer disfraces de Halloween a mano o ir a cada juego.

Pero nuestras vidas son muy diferentes a las que tuvieron nuestros padres, por lo que tratar de vivir bajo ese patrón es imposible. En mi caso, me comprometí a hacer un álbum familiar cada año con las fotografías más importantes de nuestra casa. Mi hija los adora y de hecho se los va a llevar a la universidad.

3.- Dejá abiertas las líneas de comunicación

De eso se trataban nuestras citas los lunes. Conforme mi hija se fue haciendo mayor y buscó más independencia, se me dificultaba más tener una conexión con ella.

No sólo es importante tener el tiempo para buscar a nuestros hijos, hay que tener una forma de acercamiento correcta. Por ejemplo, yo tenía que resistirme a hacer cientos de preguntas a mi hija en una sola noche, ¡ninguno quiere un interrogatorio! Por el contrario, simplemente le compartía lo que pasaba en mi vida y trataba de celebrar su arduo trabajo.

4.- Abrazá tu vida laboral

Existe el término popular “equilibrio de vida y trabajo” que implica que siempre se puede tener un balance entre tu papel de padre y tu labor profesional. Sin embargo, esto simplemente no es realista. Es más correcto decir “integración vida – trabajo”. Sí, es posible que tengas que salir más temprano de la oficina para llegar un recital de tus hijos, pero también puede que tomes una llamada de negocios a las 9:00 de la noche. Hay maneras de tener una buena vida familiar y laboral si te comprometés a dedicarte al 100 por ciento a lo que estés haciendo y si sos flexible.

5.- No te olvides, vos también estás creciendo

Es fácil olvidar las necesidades propias cuando se está atrapado en la locura que es la vida personal y profesional. Tus hijos no son los únicos que deben crecer así que no dejes de desarrollarte. Recordá luchar por tus objetivos, enfocarte en tus metas y prepararte todo lo que puedas.

Podés hacer una lista de tus propósitos a principio de año y volverla a revisar durante el regreso a clases en agosto para ver cuánto avanzaste. Por ejemplo, en mi lista de este año tenía enfocarme en preparar a mi hija para la universidad (hecho), hacer más ejercicio (correr) y aprender una nueva plataforma digital (estoy avanzando con el paquete de Adobe).

Nunca me arrepentí del tiempo que le dediqué a mi hija ni de los sacrificios que hice por ella, sin embargo, puedo afirmar que ser una madre emprendedora fortaleció muchos aspectos de mi vida.
El trabajo duro, saber priorizar y ser flexible con mis tiempos me permitieron tener mi negocio y educar a mi hija al mismo tiempo. Y mi pequeña (ahora una joven adulto) sabe cuál es el valor de trabajo arduo porque siempre lo vio en su casa.

Fuente: Entrepeneur

4 COSAS QUE NO PENSASTE QUE NECESITARÍAS PARA ESCALAR TU NEGOCIO

 

20170808161335-escalar-negocio

Los propietarios de los negocios frecuentemente creen que averiguar cómo hacer crecer sus negocios será su gran desafío. Pero eso es sólo el comienzo.

En nuestra experiencia, la mayoría de las pequeñas organizaciones quieren crecer. Si tenés un modelo de negocio escalable, y sos exitoso, vas a enfrentar algunos retos. Pensá en esto. Las necesidades de un negocio con $500,000 dólares en ganancias y cuatro empleados son muy diferentes de las de aquel negocio con $10 millones o $100 millones en ganancias y cientos de empleados.

Nosotros hemos ayudado a docenas de negocios a escalar. Lo que encontramos es que sin importar la industria, todos los negocios encontrarán muchas de las mismas necesidades en su transición de un negocio micro a uno pequeño, a uno mucho más grande. Hay cuatro cosas que tal vez no has pensado lo suficiente pero que necesitarás cuando crezcas.

1. Liderazgo diferente

La verdad es que los empleados que van de micro a pequeño pueden no tener la potencia para ir al siguiente nivel. Fuimos testigos de eso muy frecuentemente. En un negocio en el que recientemente trabajamos, el dueño tiene un empleado leal que ha estado con él desde el inicio. Cuando el negocio creció, el propietario promovió a su personal varias veces y aumentó su compensación.

Después de un año, el propietario se dio cuenta de que su empleado a largo plazo no podía crecer la división más lejos. Él estaba fuera de profundidad. Lo que la organización realmente necesitaba era alguien con un conjunto de habilidades más amplio y experiencia.

El dilema. ¿Cómo puede la empresa pagarle a un nuevo empleado que necesita cuando ya apoya a un empleado altamente compensado en un cargo de alto nivel? ¿El propietario termina al empleado leal, pero menos calificado? ¿El propietario corta la compensación del empleado titular y la califica cuando contrata a otro empleado más altamente calificado?

Cualquiera sea la opción elegida, ¿qué hace esto a la gran moral y a la cultura de la organización? En el caso de la compañía descrita, el propietario aún no ha tomado su decisión.

Nuestro consejo. El mejor camino es no poner tu organización en esta posición de dificultad en primer lugar. No alces los títulos de tus empleados y su compensación sobre lo que sus habilidades, educación y experiencia obtendrían en el mercado abierto.

En suma, tené conversaciones honestas con tus empleados sobre la necesidad de traer talentos adicionales en cuanto el negocio crezca. 

2. Recursos humanos

Para la mayoría de las empresas, escalar significa agregar empleados. Pero tener más personas traerá nuevos retos a tu organización. Una firma con la que trabajamos que había recortado durante la recesión estaba en el rebote. Trabajamos con ellos su liderazgo de equipo para establecer los temas que la organización enfrenta.

La lista que hicimos juntos era una que trataba casi exclusivamente de cuestiones relacionadas con los empleados. Contratación, capacitación, desempeño del personal, contabilidad, disciplina, cultura, auditoría y asuntos de compensación estuvieron en la lista.

Desafortunadamente, la compañía había cortado a su personal de recursos humanos durante la recesión. Sin una guía diaria de un experto conocedor, los directivos se vieron abrumados por problemas relacionados con los empleados. Es por eso que recomendamos a los dueños contratar a un director de recursos humanos que ayude a abordar la larga lista de preocupaciones.

Hoy, la compañía se enfoca en su crecimiento en ventas, incrementar la eficiencia e implementar un nuevo sistema de software. La compañía continúa creciendo e incrementando su beneficio.

Nuestro consejo. A medida que escala y aumenta tu plantilla, te encontrarás con problemas de personas nuevas y desafiantes. Podés esperar necesitar ayuda con el reclutamiento y entrenamiento, agregando beneficios para atraer y retener el talento, y las regulaciones que vienen con un aumento de personal. No escatimes en el departamento de recursos humanos. Necesitarás asesoramiento de expertos y consejo para ayudarte a través de las transiciones.

3. Procesos documentados

Documentar lo que hace tu organización no es sexy y nadie va a pagarte cinco centavos más por escribir tus procesos. Sin embargo, escalar un negocio sin tal documentación creará más dificultades que la inversión de tiempo para crear y escribir estos sistemas.

Trabajamos con un corredor de bolsa de propiedad familiar, una empresa que ejecuta operaciones en los mercados financieros. La familia puso casi exclusivo énfasis en ventas y en marketing. Debido a que los propietarios tenían muy poco interés en las operaciones, nunca invirtieron tiempo en desarrollar sistemas apropiados o establecer procesos documentados.

Mientras crecían, sin embargo, sus operaciones se movieron con dificultad. La mayoría del conocimiento sobre cómo hacer las cosas reside en las cabezas de los empleados experimentados. Debido a que los procesos no habían sido escritos sistemáticamente, no había bases para capacitación formal, los empleados experimentados simplemente pasaron sus conocimientos.

Desafortunadamente, este método no era confiable. Como ocurre con cualquier tradición oral, con el tiempo, la información se pierde y la inconsistencia ocurre.

Este fue un problema para el trabajo de back-office de un bróker, cuyo trabajo es típicamente muy matizado. La precisión es crítica. Pero en la empresa con la que trabajamos, los procesadores no tenían documentación para consultar. Simplemente hicieron lo que creían que era lo mejor. Pero sin un entrenamiento o documentación constante, los errores aumentaron. Los clientes insatisfechos crecieron con los errores y las inconsistencias.

La situación era lo suficientemente mala en tiempos normales, pero la volatilidad económica sin precedentes en 2008/2009 resultó en una multiplicación del volumen de procesos de sus brókers en un poco tiempo. El resultado estuvo cerca de la catástrofe.

Nosotros brincamos a ayudar a la compañía a determinar qué y cómo documentar y nos reunimos con los administradores diariamente para identificar errores, corregirlos y documentar el proceso. Las mejoras no ocurrieron de la noche a la mañana, pero la compañía ahora tiene la documentación que necesita y un programa de capacitación para nuevos empleados.

Nuestro consejo. Cuando empieces a crecer, documentá lo que hacés. Una buena documentación de los procesos tiene un número de beneficios. Asegura que los empleados completen su trabajo consistentemente a través de la organización y en tiempo, disminuye el impacto de los empleados clave que salen y hace que la capacitación sea más eficiente y efectiva. Finalmente, provee una base de la cual hacer mejoras.
Si no estás seguro de cómo hacer esto, valdría la pena contratar a un experto. 

4. Métricas

¿Cómo sabés que estás ganando si no sabés el marcador? Cuando un negocio es pequeño, su propietario típicamente está envuelto en cada aspecto de su empresa. Una vez que transita de una pequeña a una gran compañía, el dueño no puede estar involucrado en cada detalle. Nadie puede. El negocio es muy complicado.

El bróker descrito arriba sufría por falta de métricas. Cuando comenzamos a comprometernos con la compañía, les pedimos a las personas responsables de ejecutar el respaldo de la oficina que proporcionara todas las métricas utilizadas para ejecutar la operación. Cuando respondieron que no tenían ninguna, pensamos que estaba siendo difícil intencionalmente. De hecho, estaba diciendo la verdad.

La compañía sabía que había cometido muchos errores, pero no tenía manera de cuantificarlos. Los estándares del servicio de entrega no existían, un mecanismo para cuantificar el desempeño tampoco. 

Los directivos sabían cosas en las que no eran buenos, pero no sabían qué tan malos eran. Y  el intento de hacer los procesos sistemáticos sin métricas para rastrear los resultados no funcionó; nunca quedó claro cuánto progreso se había logrado. Como lo habíamos hecho con la falta de procesos, trabajamos con el equipo directivo para identificar y desarrollar métricas. Esto le dio a la gerencia la información que necesitaba para tomar buenas decisiones.

Nuestro consejo. Las métricas permiten al emprendedor dormir en la noche. Ellas te dicen lo que está pasando en tus negocios, lo bueno y lo malo. Sin ellas, no tenés manera de saber qué arreglar o decir si tus esfuerzos son efectivos. Las métricas también van más allá de tus ganancias mensuales.

Así que, desarrollá un robusto set diario, semanal y mensual de métricas clave para medir tu negocio. Otra vez, si necesitás ayuda con esto, es probable que valga la pena invertir en buscar un consejo experto. 

Con frecuencia, los propietarios de negocios creen que darse cuenta de cómo crece su negocio es un gran reto. Pero, en nuestra experiencia, el éxito trae ensayos adicionales. Los cuatro aspectos anteriores son importantes para crecer un negocio. ¿Nuestro consejo? Ponerles atención cuando escales.

 

Fuente: Entrepeneur