LAS PREGUNTAS QUE DEBÉS HACERTE ANTES DE EMPRENDER

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Descubrí si estás preparado para renunciar a tu trabajo actual y dar el salto para convertirte en tu propio jefe.

Renunciar a la seguridad de un trabajo de tiempo completo para iniciar un negocio es una decisión riesgosa y hasta cierto punto, muy estresante. “La principal razón por la que la gente no renuncia es por el miedo a lo incierto. No saben qué pasará y no quieren sacrificar la seguridad que tienen”, dice Sean Ogle, quien dejó su trabajo para vivir en Tailandia y dirigir una firma de consultoría Web.

¿Cómo podés saber que es el momento ideal para dar el salto? Éstas son las 10 preguntas que debes hacerte antes de renunciar para emprender:

1. ¿Sos miserable en tu trabajo actual?
Muchas personas creen que quieren ser emprendedores simplemente porque odian sus trabajos actuales. Desarrollar un Plan de negocios puede ayudarte a evitar tomar decisiones impulsivas. Además de querer renunciar, debés tener una idea de negocio viable y un plan de marketing y de operaciones. En lo que trabajes en tu plan, conservá tu trabajo y los ingresos el mayor tiempo posible.

2. ¿Cómo será tu nueva rutina diaria?
Tener libertad instantánea puede ser peligroso. Ogle recomienda crear un calendario a seguir, al igual que lo hacés en un empleo. Cuando sos libre de elegir qué hacer con tu tiempo existe el riesgo de que dejes todo para después y que no termines tus tareas. A una semana de renunciar a su trabajo, Ogle empezó a ir al gimnasio en el mismo horario que antes, y trabajaba el mismo tiempo que en su antiguo empleo.

3. ¿Cómo obtendrás dinero para mantener tu negocio?
La falta de capital es uno de los principales problemas al emprender. Por eso es esencial que hagas proyecciones realistas como parte de tu Plan de negocios antes de decidir si puedes o no solventar tus gastos.
Es probable que tu negocio no sea rentable los primeros tres o cinco años, por lo que debés ser realista al definir cuánto tiempo podés mantenerte financieramente. Anticiparte a tus necesidades financieras te permitirá enfocar tu energía en construir tu negocio y no en preocuparte sobre cómo pagarás las cuentas.

4. ¿Consideraste posibles costos imprevistos?
Cuando Jody Dyer lanzó Blackbird Tees, una tienda de ropa, se sorprendió de la cantidad de gastos que no había anticipado en su Plan de negocios. “Gastamos cientos de dólares experimentando con diferentes telas y tintas, destruyendo camisetas y haciendo elecciones incorrectas de color”, afirma Dyer, quien vende sus productos en Etsy. “En aquel entonces, esos errores nos estaban amputando financieramente”. En lugar de abandonar el negocio, Dyer regresó a ser freelance de medio tiempo para complementar los ingresos.

5. ¿Estás dispuesto a tomar múltiples roles?
Iniciar un negocio significa que debes usar muchos sombreros. “Un día eres el encargado de la tecnología, otro eres vendedor, otro limpias”, dice Shobha Tummala, fundadora de una cadena de belleza del mismo nombre, con sede en Nueva York. Por eso, antes de dejar tu empleo, debes decidir si estarás feliz haciendo las numerosas funciones que requiere un nuevo negocio.

6. ¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades?
Mientras considerás los múltiples roles, sé honesto con vos mismo sobre aquello que hacés bien y aquello que debés mejorar, aconseja Tummala. Quizás necesites impulsar tus conocimientos de finanzas o de programación, o buscar a un socio que te complemente. Si no tenés forma de superar tu debilidad, tal vez te convenga conservar tu empleo hasta que lo consigas.

7. ¿Quiénes serán tus competidores y clientes?
Aunque es posible que no puedas validar completamente el mercado potencial para tu concepto de negocio, al menos debes entender quiénes serán tus clientes y qué tipo de competencia tendrás. Si no estás seguro, considerá atender tu idea a medio tiempo y probarla con un ‘lanzamiento suave’ antes de invertirle demasiado tiempo y dinero.

8. ¿Contás con apoyo?
Para facilitarte esta transición, comparte tus planes de emprendedor con los miembros de tu familia y amigos para ver si te apoyarán en las dificultades de emprender. Sé muy explícito con los riesgos, ya que cuando una persona emprende, todos en la familia son afectados.

9. ¿Tenés una opción de backup?
Desarrollar un plan B antes de emprender te ayudará a evitar quedar expuesto si fracasás. Pensá si hay algo que puedas hacer a medio tiempo en caso de necesitar generar dinero de otras fuentes o si, por el otro lado, debas buscar otro empleo de tiempo completo si tu idea no funciona. Para mantener abiertas tus opciones, mantenete en contacto con reclutadores, jefes anteriores y contactos de networking.

10. ¿Cómo evitarás las asperezas?
Si decidís renunciar, recordá que tu ex jefe te puede ser de ayuda para lanzar tu nuevo negocio. En lugar de renunciar abruptamente, pensá cómo podés hacerlo para salir bien parado. Decile con anterioridad que pensás renunciar y sé abierto con tus planes como emprendedor a futuro. “Generalmente las empresas lo entienden y ofrecen ayuda de ser posible”, afirma Ogle. Tus jefes pueden ayudarte dándote un horario flexible o algún consejo.

Fuente: Entrepeneur

50 TIPS PARA INICIAR TU PROPIO NEGOCIO

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Estos pasos son los que todo emprendedor debe seguir para que su idea llegue al éxito.

Comenzar un negocio no es para los débiles de corazón. Es muy estresante y prácticamente demanda todo tu tiempo y atención. Por el otro lado, también puede ser una gran experiencia en lo personal y profesional. Acá hay 50 tips para ayudarte en tu aventura emprendedora.

1. Descubrí tus habilidades. No todos tienen lo necesario para iniciar un negocio, eso no quiere decir que tu idea no sea brillante, sólo que tal vez no cuentes con algunas características de personalidad vitales para lanzar tu empresa. Antes de invertir tiempo o recursos, evaluate y fijate si contás con las habilidades típicas de un emprendedor.

2. Desarrollá una idea. No empieces un negocio sólo porque algo está de moda o porque pensás que comercializarlo te dará dinero. Desarrollá un concepto de negocios que te apasione relacionado con algo en lo que tengas cierta experiencia. Después, pensá en un producto o servicio que creas que mejorará la vida de la gente.

 3. Probá tu credibilidad. Una vez que tengas una idea descubrí cómo podés convertirla en realidad. ¿El producto es algo que la gente quiere o necesite? ¿Podés tener ganancias vendiéndolo? ¿Funciona?

4. Escribí un plan de negocios. Un plan de negocios sólido te guiará hacia adelante. También lo necesitarás para presentar tu idea a los inversionistas potenciales. Debe incluir una misión, un resumen ejecutivo, un resumen de la empresa, muestras del servicio o producto, una descripción de tu mercado objetivo, proyecciones financieras y el costo de las operaciones.

5. Identificá tu mercado. Aunque hayas detectado algún interés en tu negocio, necesitás hacer más tarea. Evaluá el mercado para que le vendas a las personas que seguro realizarán la compra. Hacé una evaluación competitiva.

6. Determiná los costos. Hacé investigaciones adicionales y conocé los costos estándar dentro de la industria. Esto no sólo te ayudará a manjar el negocio más eficientemente, también será información valiosa para los inversionistas.

7. Establecé un presupuesto. Una vez que determines cuánto dinero tendrás para trabajar, descubrí cuánto necesitás para desarrollar tu producto o servicio y creá un plan de marketing.

8. Encontrá a los inversionistas adecuados. Vas a necesitar algún tipo de financiamiento al comenzar, ya sea de tus ahorros, tarjetas de crédito, préstamos, capitalistas de riesgo o donaciones. Encontrá a un inversionista que comparta tu pasión, alguien con quien creas que podés trabajar.

9. Escuchá a los inversionistas. Te guste o no, éstos tendrán una opinión cuando se trate de tu empresa. Escuchá sus consejos y sugerencias, pero eso no quiere decir que tengas que hacer todo lo que te digan.

10. Tené un gran sistema de apoyo. Vas a invertir mucho tiempo y recursos en tu nueva aventura empresarial. Asegurate de que tu familia esté de acuerdo. Deben estar conscientes de que este proceso los retará en lo económico y emocional.

11. Determiná la estructura legal. Determiná qué te conviene más: ser el único propietario, tener un socio, una sociedad de responsabilidad limitada, una corporación S, una organización sin fines de lucro o una cooperativa.

12. Seleccioná el nombre de tu empresa. Decidí un nombre que vaya con tu marca, luego comprobá si ese está disponible y si lo puedes usar libremente en tu país y estado.

13. Registrá el nombre de tu negocio. Si el nombre que querés está disponible, registralo lo antes posible en las oficinas correspondientes.

14. Aprovechá los recursos sin costo. Estos pueden ser las redes sociales o hasta una persona que te ofrezca consejos y experiencia para sacar adelante tu startup.

15. Comprá un seguro. Asegurate de que tengas el seguro adecuado para tu compañía. Esto puede variar de acuerdo con el tipo de negocio. Si trabajás desde casa asegurate de que tu seguro incluya los robos o daños a los activos de la empresa así como la responsabilidad por los daños relacionados con la misma.

16. Arreglá los libros de contabilidad. Registrá todo el dinero que entra y sale del negocio.

17. Elegí la locación adecuada. Escoge un local que se adecue a las necesidades de tu negocio, uno que ofrezca una oportunidad para el crecimiento, el nivel adecuado de competencia y cercanía para los proveedores. También debe ser accesible para los clientes.

18. No te preocupes por una oficina. Si no estás obteniendo ganancias, no te mortifiques por adquirir un espacio para trabajar, puedes hacerlo desde casa.

19. La patente puede esperar. Las patentes pueden costar mucho dinero. Pagá esta cantidad cuando estés seguro de que tienes los clientes suficientes para saldar las cuentas.

20. Sé flexible. Las probabilidades son que tu idea original tenga que ser modificada. Ser capaz de adaptarte y cambiar algo para ofrecerle al cliente algo que desea determinará si tendrás éxito o no.

21. Compartí tus ideas con amigos y familia. Las personas más cercanas son las que serán más honestas con vos sobre tu idea. No dudes en buscar sus consejos y sugerencias.

22. Ignorá a los negativos. Hay una gran diferencia entre la crítica constructiva y alguien diciendo rápidamente que tu negocio fracasará. Lo mejor que podés hacer es ignorar a estas personas.

23. No te enojes. Si tu idea es rechazada por los clientes o inversionistas no sucumbas al enojo. Descubrí qué fue lo que no les gustó, hacé ajustes y regresaá con ellos una vez que hayas cambiado lo que querían.

24. Entregá el producto o servicio rápido. Tu negocio es un trabajo en proceso y si lanzás un producto o servicio rápidamente, serás capaz de construir una comunidad de clientes que te podrán proveer retroalimentación valiosa que te ayudará a mejorar tu oferta. Como dice el fundador de LinkedIn “Si no te avergüenza el primer lanzamiento de tu producto lo diste a conocer muy tarde”.

25. Ofrecé nuevos productos o servicios. Si ya tenés clientes, asegurate de cuidarlos dándoles nuevos productos o servicios.

26. Sé paciente. Siempre tené en mente que el éxito no pasará de la noche a la mañana. Va a tomarte algo de tiempo antes de que ganes algo.

27. Entregá más de lo que te pidan al principio. Una vez que tengas un nuevo cliente asegurate de ir más allá, por lo menos el primer mes. Tendrás a ese cliente enganchado.

28. Publicá en tu blog todo el tiempo. No te avergüences de compartir tus triunfos y luchas. Los clientes disfrutarán tu honestidad.

29. Evitá las peleas con socios. Si tenés desacuerdos, arreglá los problemas lo antes posible. Las peleas pueden distraerlos de hacer las cosas bien en el negocio.

30. No te preocupes por perder un porcentaje de la compañía. Un inversionista ha adquirido una acción de tu empresa. Reconocé el hecho de que eventualmente, en algún punto, tendrás que renunciar a una porción del control del negocio.

31. Contratá a un redactor.  A menos que sepas escribir muy bien, contratá a alguien que redacte los mails para los clientes objetivo. Éste también te ayudará con los comunicados de prensa y otras cosas que darán a conocer las novedades de la empresa.

32. Preparate para las juntas. Cuando te prepares para la junta con un cliente, leé todo lo que puedas sobre la industria, tu competencia y la empresa de ese cliente.

33. Hacé una agenda de la junta. Tené a mano los objetivos que quieras tocar. Mandá esa agenda por correo a tus compañeros antes de verse para que puedan preparase ellos también. Asegurate de que estos objetivos sean claros y todos los entiendan.

34. No tengas miedo de la competencia. No hables mal de la competencia cuando estés con clientes o inversionistas. No hay necesidad de ser objeto de lástima. De hecho, hablar de esta forma tal vez haga que los clientes se vayan con la competencia que ofrece un producto o servicio que vos no das. Recordá, cuando la competencia se vaya, habrá un mercado para tu negocio. Usá ese conocimiento como inspiración para hacer las cosas mejor que tu rival.

35. Beneficiate del boca en boca. Nada vence a un buen marketing de boca en boca. Dejá que tus amigos, familia e influenciadores divulguen lo que hace tu producto o servicio.

36. Ofrecé una experiencia al cliente. Una experiencia incluye mercadotecnia sensorial. Esto significa manejar colores, luces, aromas, etcétera. Integrá todas estas sensaciones a tu oferta, de tal forma que conquisten los sentidos de tus consumidores.

37. Hacé networking. No tengas miedo de salir y mostrar tu cara al público, ya sea en una conferencia o sólo por salir con un amigo un viernes en la noche.

38. Dale un servicio impecable al cliente. Interactuar con la gente es una parte importante de tu trabajo. Tu negocio podría ganar nuevos clientes porque los hiciste sentir importantes. Por ejemplo, Zappos no fue la primera tienda online en vender zapatos, pero la empresa perfeccionó su servicio al cliente y ganó a muchos compradores.

39. Asegurate de que tu sitio Web funcione. Los clientes potenciales quieren saber lo más que se pueda de tu negocio, así que el acceso al mismo debe ser rápido

40. No te preocupes en exceso por tu economía. Algunos de los mejores negocios se lanzaron cuando la situación económica no era la mejor para el mundo, así que no lo pienses tanto y ¡atrevete!

41. Asegurate de que los clientes paguen las cuentas. Asegurate de recibir el pago de tu producto o servicio. En lugar de que se aprovechen de vos, poné un tiempo determinado para realizar el pago. Tampoco te hará mal aceptar tarjetas de crédito o tener la opción de que paguen directamente en tu sitio Web.

42. Encontrá a los empleados adecuados. Contratá a las personas ideales para el puesto. Aunque sea tu negocio, no podrás lidiar con todo, por eso necesitás a gente calificada para completar el trabajo.

43. Asigná responsabilidades. Delegá tareas realizables a tu equipo de trabajo.

44. La honestidad es la mejor política.  Si tenés problemas con algún empleado, asegurate de que se resuelvan. A nadie le gusta que hablen a sus espaldas.

45. Recordá que los opuestos se atraen. Contratá a personas con habilidades y personalidades opuestas a las tuyas. Te retarán y traerán cosas nuevas a tu negocio.

46. Decile adiós a tu vida social. Vas a pasar mucho tiempo dedicado a  tu negocio. Aunque planees una noche fuera con los amigos, te podés ir temprano porque un foco se fundió. Lo bueno es que esa gente te comprenderá.

47. Aceptá que vas a ser a la última persona que le paguen. Como CEO, serás el último en recibir un cheque, y así será hasta que tengas las ganancias adecuadas.

48. No esperes el éxito de inmediato. Sólo porque tu negocio no te ha convertido en millonario (aún) no quiere decir que tu empresa sea un fracaso. Si has recibido algún tipo de ganancia haciendo algo que te apasiona es una historia de éxito ¿o no?

49. Aceptá cuando sea momento de retirarse. El fracaso es inevitable. Si las cosas no están funcionando e hiciste todo lo que pudiste, hacé a un lado tu orgullo y cerrá. Algo así no es fácil de aceptar pero es para lo mejor.

50. No confíes sólo en el consejo de los otros. A pesar de que me ofrezco a darte estos consejos, tal vez el más importante es algo que aprendí a la mala: Aunque mucha gente te ofrezca su ayuda, date cuenta que al final vos sos el dueño del negocio y el responsable del éxito o fracaso del mismo. Si sabés qué es lo que funcionó, tendrás las habilidades y conocimiento para sacar adelante tu empresa.

Fuente: Entrepeneur

5 LIBROS DE EMPRENDIMIENTO PARA LEER ESTE MES

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Porque sólo los emprendedores que buscan el aprendizaje constante están destinados a sobrevivir.

Seguro: tener visión de negocios, capacidad de innovar y superar el temor a tomar riesgos es fundamental para sacar adelante una empresa. Sin embargo, una vez que esto se ha logrado, es imprescindible mantenerse actualizado para que el negocio permanezca a flote. Los emprendedores que creen saberlo todo están destinados a hundirse; por el contrario, los que buscan el aprendizaje constante, sin importar qué tan exitosos sean, podrán renovarse y adaptarse a las tendencias cambiantes.

Si querés pertenecer al segundo grupo, te sugerimos leer la mayor cantidad de libros posible por mes. ¿No sabés por dónde empezar? Éstas son nuestras recomendaciones para estas semanas. Preparate un café, acomodate en el sillón y sumergite en tu lectura durante un par de horas.

Esencialismo, de Greg McKeown
Uno de los temas que rondan la cabeza de todo emprendedor actual es la productividad. ¿Cómo ser efectivo e innovador en estos tiempos caóticos? ¿Cómo sacar el máximo provecho de tu día sin terminar exhausto? Esta obra se centra en algunos puntos cruciales para administrar tu tiempo y conseguir los mejores resultados con el mínimo esfuerzo. No suena nada mal, ¿verdad?

Si no eres el primero, eres el último, de Grant Cardone
Para Cardone, experto en ventas, autor del New York Times y conductor de programas de TV, para vender un producto y mantener contentos a los clientes basta seguir un par de lineamientos sencillos. ¿Querés diseñar un plan para vender de manera efectiva y contundente? Este libro, redactado de manera sencilla y con ejemplos prácticos, te proporcionará varias respuestas.

Pequeño cerdo capitalista, de Sofía Macías
Quizá sos súper creativo e innovador, pero el tema de las finanzas personales pone un gran signo de interrogación sobre tu cabeza. Este libro, que ya tiene un par de años circulando en el mercado, es un must para cualquier emprendedor (y, en general, cualquier ser humano) que quiera aprender a administrar su dinero de forma saludable. Visitá su sitio web.

Creatividad, S.A., de Ed Catmull
A todos nos pasa: de vez en cuando nos sentimos estancados y nos cuesta trabajo obtener inspiración para aterrizar las ideas. Esto es especialmente cierto para las empresas en expansión, cuyas exigencias las ponen bajo una presión que inhibe la creatividad. Escrita por el cofundador de Pixar Animation Studios, ésta es una historia de cómo Pixar, el gran estudio cinematográfico de animación, consiguió mantener a flote su creatividad a pesar de su enorme crecimiento. Sin duda, se trata de una de las mejores lecturas de liderazgo creativo.

Ideas que pegan, de Chip y Dan Heath
¿Alguna vez te preguntaste por qué algunas ideas sobreviven y otras mueren? ¿Qué hace que algunas ideas permanezcan en la memoria colectiva y otras se pierdan en el mar de ideas? En este libro encontrarás seis principios que te permitirán que tus ideas se vuelvan interesantes y se “peguen” en la memoria de tus consumidores potenciales.

Fuente: Entrepeneur

CÓMO DISFRUTAR A TUS HIJOS CUANDO SOS EMPRENDEDOR

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Esta noche tenga una cita con mi hija de 18 años. Nos reunimos cada lunes por la noche, a menos que me encuentre de viaje. Se trata de nuestro momento para hablar, reír, desahogarnos, etcétera. Nuestras conversaciones han evolucionado de su boleta de calificaciones a sus planes para el futuro. Sin embargo, nuestra cita esta noche es diferente: es la última vez que estaremos juntos de esta manera antes de que se vaya a una universidad del otro lado del país.

Para ser honesta, no me di cuenta de que el momento de decirle adiós había llegado. Estoy muy orgullosa de sus logros y sé que tiene un futuro brillante. No obstante, me está costando trabajo aceptar que se va de casa y eso me ha llevado a reflexionar en los últimos 18 años y en cómo aproveché mi tiempo con mi hija.

Acá hay cinco lecciones que aprendí como mamá y emprendedora.

1.- Establecé tiempo para tus hijos

Como personas de negocios, agendamos juntas y reuniones de trabajo todos los días. Puede sonar simple pero puede ser muy complicado apartar tiempo para estar con la familia. Tenés que seleccionar un momento especial cada día para involucrarte en la vida de tus hijos y darles prioridad.

Para mí, era muy importante asistir a las presentaciones de mis hijos durante la primaria y solía llevarlos al colegio personalmente. Esas conversaciones en el auto eran momentos sagrados para mí.

2.- Comprometete a una cosa, no a todo

Muchos padres que conozco, especialmente las mamás, se estresan pensando en todas las cosas que creen que deberían hacer para sus hijos. Eso puede significar esperar a tus pequeños con una bandeja de galletas caseras, hacer disfraces de Halloween a mano o ir a cada juego.

Pero nuestras vidas son muy diferentes a las que tuvieron nuestros padres, por lo que tratar de vivir bajo ese patrón es imposible. En mi caso, me comprometí a hacer un álbum familiar cada año con las fotografías más importantes de nuestra casa. Mi hija los adora y de hecho se los va a llevar a la universidad.

3.- Dejá abiertas las líneas de comunicación

De eso se trataban nuestras citas los lunes. Conforme mi hija se fue haciendo mayor y buscó más independencia, se me dificultaba más tener una conexión con ella.

No sólo es importante tener el tiempo para buscar a nuestros hijos, hay que tener una forma de acercamiento correcta. Por ejemplo, yo tenía que resistirme a hacer cientos de preguntas a mi hija en una sola noche, ¡ninguno quiere un interrogatorio! Por el contrario, simplemente le compartía lo que pasaba en mi vida y trataba de celebrar su arduo trabajo.

4.- Abrazá tu vida laboral

Existe el término popular “equilibrio de vida y trabajo” que implica que siempre se puede tener un balance entre tu papel de padre y tu labor profesional. Sin embargo, esto simplemente no es realista. Es más correcto decir “integración vida – trabajo”. Sí, es posible que tengas que salir más temprano de la oficina para llegar un recital de tus hijos, pero también puede que tomes una llamada de negocios a las 9:00 de la noche. Hay maneras de tener una buena vida familiar y laboral si te comprometés a dedicarte al 100 por ciento a lo que estés haciendo y si sos flexible.

5.- No te olvides, vos también estás creciendo

Es fácil olvidar las necesidades propias cuando se está atrapado en la locura que es la vida personal y profesional. Tus hijos no son los únicos que deben crecer así que no dejes de desarrollarte. Recordá luchar por tus objetivos, enfocarte en tus metas y prepararte todo lo que puedas.

Podés hacer una lista de tus propósitos a principio de año y volverla a revisar durante el regreso a clases en agosto para ver cuánto avanzaste. Por ejemplo, en mi lista de este año tenía enfocarme en preparar a mi hija para la universidad (hecho), hacer más ejercicio (correr) y aprender una nueva plataforma digital (estoy avanzando con el paquete de Adobe).

Nunca me arrepentí del tiempo que le dediqué a mi hija ni de los sacrificios que hice por ella, sin embargo, puedo afirmar que ser una madre emprendedora fortaleció muchos aspectos de mi vida.
El trabajo duro, saber priorizar y ser flexible con mis tiempos me permitieron tener mi negocio y educar a mi hija al mismo tiempo. Y mi pequeña (ahora una joven adulto) sabe cuál es el valor de trabajo arduo porque siempre lo vio en su casa.

Fuente: Entrepeneur

4 COSAS QUE NO PENSASTE QUE NECESITARÍAS PARA ESCALAR TU NEGOCIO

 

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Los propietarios de los negocios frecuentemente creen que averiguar cómo hacer crecer sus negocios será su gran desafío. Pero eso es sólo el comienzo.

En nuestra experiencia, la mayoría de las pequeñas organizaciones quieren crecer. Si tenés un modelo de negocio escalable, y sos exitoso, vas a enfrentar algunos retos. Pensá en esto. Las necesidades de un negocio con $500,000 dólares en ganancias y cuatro empleados son muy diferentes de las de aquel negocio con $10 millones o $100 millones en ganancias y cientos de empleados.

Nosotros hemos ayudado a docenas de negocios a escalar. Lo que encontramos es que sin importar la industria, todos los negocios encontrarán muchas de las mismas necesidades en su transición de un negocio micro a uno pequeño, a uno mucho más grande. Hay cuatro cosas que tal vez no has pensado lo suficiente pero que necesitarás cuando crezcas.

1. Liderazgo diferente

La verdad es que los empleados que van de micro a pequeño pueden no tener la potencia para ir al siguiente nivel. Fuimos testigos de eso muy frecuentemente. En un negocio en el que recientemente trabajamos, el dueño tiene un empleado leal que ha estado con él desde el inicio. Cuando el negocio creció, el propietario promovió a su personal varias veces y aumentó su compensación.

Después de un año, el propietario se dio cuenta de que su empleado a largo plazo no podía crecer la división más lejos. Él estaba fuera de profundidad. Lo que la organización realmente necesitaba era alguien con un conjunto de habilidades más amplio y experiencia.

El dilema. ¿Cómo puede la empresa pagarle a un nuevo empleado que necesita cuando ya apoya a un empleado altamente compensado en un cargo de alto nivel? ¿El propietario termina al empleado leal, pero menos calificado? ¿El propietario corta la compensación del empleado titular y la califica cuando contrata a otro empleado más altamente calificado?

Cualquiera sea la opción elegida, ¿qué hace esto a la gran moral y a la cultura de la organización? En el caso de la compañía descrita, el propietario aún no ha tomado su decisión.

Nuestro consejo. El mejor camino es no poner tu organización en esta posición de dificultad en primer lugar. No alces los títulos de tus empleados y su compensación sobre lo que sus habilidades, educación y experiencia obtendrían en el mercado abierto.

En suma, tené conversaciones honestas con tus empleados sobre la necesidad de traer talentos adicionales en cuanto el negocio crezca. 

2. Recursos humanos

Para la mayoría de las empresas, escalar significa agregar empleados. Pero tener más personas traerá nuevos retos a tu organización. Una firma con la que trabajamos que había recortado durante la recesión estaba en el rebote. Trabajamos con ellos su liderazgo de equipo para establecer los temas que la organización enfrenta.

La lista que hicimos juntos era una que trataba casi exclusivamente de cuestiones relacionadas con los empleados. Contratación, capacitación, desempeño del personal, contabilidad, disciplina, cultura, auditoría y asuntos de compensación estuvieron en la lista.

Desafortunadamente, la compañía había cortado a su personal de recursos humanos durante la recesión. Sin una guía diaria de un experto conocedor, los directivos se vieron abrumados por problemas relacionados con los empleados. Es por eso que recomendamos a los dueños contratar a un director de recursos humanos que ayude a abordar la larga lista de preocupaciones.

Hoy, la compañía se enfoca en su crecimiento en ventas, incrementar la eficiencia e implementar un nuevo sistema de software. La compañía continúa creciendo e incrementando su beneficio.

Nuestro consejo. A medida que escala y aumenta tu plantilla, te encontrarás con problemas de personas nuevas y desafiantes. Podés esperar necesitar ayuda con el reclutamiento y entrenamiento, agregando beneficios para atraer y retener el talento, y las regulaciones que vienen con un aumento de personal. No escatimes en el departamento de recursos humanos. Necesitarás asesoramiento de expertos y consejo para ayudarte a través de las transiciones.

3. Procesos documentados

Documentar lo que hace tu organización no es sexy y nadie va a pagarte cinco centavos más por escribir tus procesos. Sin embargo, escalar un negocio sin tal documentación creará más dificultades que la inversión de tiempo para crear y escribir estos sistemas.

Trabajamos con un corredor de bolsa de propiedad familiar, una empresa que ejecuta operaciones en los mercados financieros. La familia puso casi exclusivo énfasis en ventas y en marketing. Debido a que los propietarios tenían muy poco interés en las operaciones, nunca invirtieron tiempo en desarrollar sistemas apropiados o establecer procesos documentados.

Mientras crecían, sin embargo, sus operaciones se movieron con dificultad. La mayoría del conocimiento sobre cómo hacer las cosas reside en las cabezas de los empleados experimentados. Debido a que los procesos no habían sido escritos sistemáticamente, no había bases para capacitación formal, los empleados experimentados simplemente pasaron sus conocimientos.

Desafortunadamente, este método no era confiable. Como ocurre con cualquier tradición oral, con el tiempo, la información se pierde y la inconsistencia ocurre.

Este fue un problema para el trabajo de back-office de un bróker, cuyo trabajo es típicamente muy matizado. La precisión es crítica. Pero en la empresa con la que trabajamos, los procesadores no tenían documentación para consultar. Simplemente hicieron lo que creían que era lo mejor. Pero sin un entrenamiento o documentación constante, los errores aumentaron. Los clientes insatisfechos crecieron con los errores y las inconsistencias.

La situación era lo suficientemente mala en tiempos normales, pero la volatilidad económica sin precedentes en 2008/2009 resultó en una multiplicación del volumen de procesos de sus brókers en un poco tiempo. El resultado estuvo cerca de la catástrofe.

Nosotros brincamos a ayudar a la compañía a determinar qué y cómo documentar y nos reunimos con los administradores diariamente para identificar errores, corregirlos y documentar el proceso. Las mejoras no ocurrieron de la noche a la mañana, pero la compañía ahora tiene la documentación que necesita y un programa de capacitación para nuevos empleados.

Nuestro consejo. Cuando empieces a crecer, documentá lo que hacés. Una buena documentación de los procesos tiene un número de beneficios. Asegura que los empleados completen su trabajo consistentemente a través de la organización y en tiempo, disminuye el impacto de los empleados clave que salen y hace que la capacitación sea más eficiente y efectiva. Finalmente, provee una base de la cual hacer mejoras.
Si no estás seguro de cómo hacer esto, valdría la pena contratar a un experto. 

4. Métricas

¿Cómo sabés que estás ganando si no sabés el marcador? Cuando un negocio es pequeño, su propietario típicamente está envuelto en cada aspecto de su empresa. Una vez que transita de una pequeña a una gran compañía, el dueño no puede estar involucrado en cada detalle. Nadie puede. El negocio es muy complicado.

El bróker descrito arriba sufría por falta de métricas. Cuando comenzamos a comprometernos con la compañía, les pedimos a las personas responsables de ejecutar el respaldo de la oficina que proporcionara todas las métricas utilizadas para ejecutar la operación. Cuando respondieron que no tenían ninguna, pensamos que estaba siendo difícil intencionalmente. De hecho, estaba diciendo la verdad.

La compañía sabía que había cometido muchos errores, pero no tenía manera de cuantificarlos. Los estándares del servicio de entrega no existían, un mecanismo para cuantificar el desempeño tampoco. 

Los directivos sabían cosas en las que no eran buenos, pero no sabían qué tan malos eran. Y  el intento de hacer los procesos sistemáticos sin métricas para rastrear los resultados no funcionó; nunca quedó claro cuánto progreso se había logrado. Como lo habíamos hecho con la falta de procesos, trabajamos con el equipo directivo para identificar y desarrollar métricas. Esto le dio a la gerencia la información que necesitaba para tomar buenas decisiones.

Nuestro consejo. Las métricas permiten al emprendedor dormir en la noche. Ellas te dicen lo que está pasando en tus negocios, lo bueno y lo malo. Sin ellas, no tenés manera de saber qué arreglar o decir si tus esfuerzos son efectivos. Las métricas también van más allá de tus ganancias mensuales.

Así que, desarrollá un robusto set diario, semanal y mensual de métricas clave para medir tu negocio. Otra vez, si necesitás ayuda con esto, es probable que valga la pena invertir en buscar un consejo experto. 

Con frecuencia, los propietarios de negocios creen que darse cuenta de cómo crece su negocio es un gran reto. Pero, en nuestra experiencia, el éxito trae ensayos adicionales. Los cuatro aspectos anteriores son importantes para crecer un negocio. ¿Nuestro consejo? Ponerles atención cuando escales.

 

Fuente: Entrepeneur

10 TÉCNICAS PARA AUMENTAR TU CAPACIDAD DE INNOVACIÓN

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A los emprendedores nos apasiona la innovación, nos moviliza, promueve el cambio y permite que la sociedad evolucione. Aquí algunos consejos para innovar.

Todas las organizaciones, empresas y personas quieren ser innovadoras porque la innovación nos apasiona, nos moviliza, promueve el cambio y permite que la sociedad evolucione. Toda innovación nace con una idea, una solución a un problema o incluso nace un producto del azar.

Implementar ideas es complejo, por diversas razones, entre ellas, por la tecnología necesaria para hacerlo, por los recursos financieros que esto implica, por las capacidades con que se cuenta, entre otros aspectos. Pero el factor más complejo de administrar son las personas y su capacidad de trabajar en equipo para que estos proyectos de innovación puedan materializarse en productos, servicios o soluciones innovadoras.

Por tanto, crear un emprendimiento no es fácil,  es necesario partir desde el primer paso, la creación de una idea de negocio. Para ello te recomiendo seguir algunas de las siguientes técnicas para aumentar tu capacidad de innovación:

1.- Adaptate 

Analizá ideas existentes en otras industrias, y mirá cómo es posible adaptarlas en la industria que a vos te interesa.

2.- Buscá empresas referentes

Hacé una investigación de empresas que operan en otros mercados, que no son competidores porque no están en tu mercado, tomá su modelo de negocio y adaptalo a tu mercado local.

3.- Inspirate en la naturaleza

Date cuenta de cómo la naturaleza ha resuelto muchos problemas, podés imitarla y adaptar sus soluciones.

4.- Hacé una comparación

Analizá qué están haciendo los competidores en una industria, comparalos e identificá cuáles son sus principales diferencias, qué cosas no hacen, qué cosas no están entregándole a sus clientes, identificá los espacios en el mercado donde ellos no están. Ahí están las oportunidades de negocios no cubiertas.

5-. Involucrate en el ecosistema de emprendimiento

Registrate en los sitios de emprendimiento para estar informado, así permanentemente te llegarán noticias de nuevos proyectos, esto te ayudará a mantener los ojos abiertos en búsqueda de una buena idea.

6.- Usá Google Alert

Utilizá las alertas de Google para estar informado en temas de emprendimiento e innovación. De esta forma te mantendrás actualizado respecto a qué está pasando en el mundo en estos temas.

7.- Aprovechá el brainstorming

Planteale tu problema a un grupo de personas (amigos, familiares, etcétera) y preguntales cómo lo solucionarían. Te sorprenderán las respuestas que muchos de ellos te darán y te ayudarán a dar forma a tu idea de negocios, y lo mejor de esto, es que es gratis.

8.- Aprendé el arte de preguntar

El arte de preguntar es básico en cada emprendedor. Hablá con potenciales clientes y preguntales: ¿cómo se siente hoy con sus productos?, ¿qué les cambiarían?, ¿cuál de los productos que usan son mejores?, ¿qué marca prefieren y por qué?, ¿qué atributo valoran más?, ¿qué atributo les gustaría que tuviera el producto? Al indagar, son los propios clientes los que te darán nuevas ideas para tu emprendimiento.

9.- Impulsate por el renacimiento

Esto consiste en adaptar una idea antigua a los nuevos tiempos. Tomá una idea de negocio o producto que fue exitosa en el pasado y adaptala a los clientes de hoy. Por ejemplo, existe todo un mercado para las consolas de juegos antiguas y música en vinilos, puedes vender estos productos o vender accesorios para estos clientes nostálgicos.

10.- Intentá en nuevos mercados

También podés posicionarte con tus productos y servicios en nuevos mercados que antes no eran relevantes, pero que hoy sí lo son.

Una vez que hayas detectado una idea de negocio es recomendable que la compartas con personas que te ayuden a mejorarla. Además, no te olvides de mantenerla simple y no hacerla compleja, ya que será más difícil implementarla. Finalmente, lanzá tu negocio, aunque la idea no sea perfecta, ya verás que en el camino le irás haciendo adaptaciones hasta que le haga pleno sentido a tus clientes.

Fuente: Entrepreneur 

EN LOS NEGOCIOS, NO TODO SON LOS MILLENNIALS

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La generación X sigue siendo un segmento de mercado atractivo para distintos giros comerciales, incluso para proyectos de los mismos millennials.

Ya mucho se ha hablado sobre el tema de los millennials como tendencia y como nicho de oportunidad comercial, por ello son muchas las empresas que están enfocando sus estrategias de mercadeo y desarrollo de productos en esa generación que va de los 19 hasta los 32 años, quienes se caracterizan por una profunda necesidad de conexión tecnológica, destacan por sus habilidades en la gestión de multipantallas y multidispositivos, entre otras habilidades y necesidades diversas.

 

Al día de hoy los esfuerzos publicitarios y de mercadotecnia se enfocan en este nicho de mercado para gestionar ventas y comenzar a reflejar números en los sistemas financieros de las compañías, lo cual es un tremendo error, pues en la actualidad deberíamos enfocarnos en educar a estos potenciales clientes, ya que por el momento no son una fuerza económicamente estable, como la generación X, a pesar de ser emprendedores que dirigen nuevos proyectos, empresas o startups.

 

La gestión de estos nuevos esquemas de desarrollo es en lo que deberíamos prestar especial atención ¿Estamos comenzando a darle la espalda a la generación que mantiene una actividad económicamente estable? Los integrantes de la llamada generación X cuentan con empresas con amplia experiencia o bien, son los responsables de la toma de decisión y gestión del crecimiento de las empresas en territorio nacional.

De acuerdo con estudios de la Universidad de Michigan, quienes pertenecen a la generación X se caracterizan por ser miembros activos en sus comunidades, además de encontrarse mayormente satisfechos con sus empleos. Dos tercios de este segmento se encuentran casados, el 71% cuenta con hijos menores de edad. Además el 90% participa en actividades recreativas como: ciclismo, natación, pesca, entre otras actividades al aire libre. El 80% de las personas que formaron parte del estudio, afirman haber leído seis o más libros en el último año.

 

Podemos observar cómo la generación X sigue siendo un segmento de mercado atractivo para distintos giros comerciales, incluso para proyectos de los mismos millennials. Si bien es importante determinar el crecimiento a futuro de las organizaciones mediante campañas de lanzamiento y educación enfocada hacia la cultura de nuestra marca, también es importante prestar atención a la situación actual del mercado, la cual sustenta y determina el crecimiento exitoso y sustentable de la organización.

 

Por otro lado, debemos aplaudir y reconocer los esfuerzos de la generación millennial en el desarrollo de nuevos proyectos, pero al mismo tiempo es nuestra responsabilidad motivarlos para que continúen con estas prácticas, puesto que en el futuro cercano serán los responsables del desarrollo económico del país.

 

Fuente: Entrepreneur 

10 COSAS QUE DEBES SABER ANTES DE SALIR CON UN EMPRENDEDOR

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No nos cansamos de hablar de los imperios que estamos construyendo y buscamos a personas que estén dispuestas a escucharnos.

Así que querés salir con un emprendedor. Es un camino complejo, más si vos no estás empezando un negocio, porque tenemos hábitos raros y características extrañas. No te asustes. Salir con un emprendedor es genial, pero hay algunas cosas que debes saber.

1. Leemos MUCHO sobre negocios y desarrollo personal 

Los emprendedores rara vez llegamos a un punto en el que estemos satisfechos con nuestro progreso personal y profesional. Como resultado, nuestros libreros están llenos de memorias, autobiografías y análisis de grandes innovadores y nuestros marcadores online están repletos de libros digitales y herramientas de mejora emocional.

2. A veces nos cuesta trabajo “apagarnos”

Para nosotros el trabajo no se queda en la oficina. Siempre tenemos cosas que hacer y una lista de pendientes que siempre estamos atacando. Puede ser difícil convencer a un emprendedor de que se relaje.

3. Siempre estamos pensando en el dinero 

No es que seamos tacaños, más bien tratamos de usar nuestro capital de manera inteligente. Sabemos más de deducción de impuestos que nadie porque todo tiene que tener una estrategia.

4. Analizamos si las cosas merecen nuestro tiempo

Como nuestra lista de pendientes nunca está vacía, lo último que queremos es perder el tiempo en algo que no sea productivo. Cada asunto en nuestra agenda está cuidadosamente calificado. Por eso, si pasamos tiempo con vos, es porque realmente queremos hacerlo.

5. Definitivamente no trabajamos de 9 am a 5 pm

Los dueños de negocios tenemos que cubrir una serie de roles: mercadólogos, creadores de contenido, vendedores, líderes, atención a clientes, y la lista sigue. Nuestros días difícilmente caben en una rutina de 9 am a 5 pm como otras profesiones, lo que significa que es muy probable ver llegar tarde a un emprendedor (cargando con su laptop) o que se despierte en la madrugada para trabajar en un plan de negocios.

6. Hacemos muchísimas preguntas

Los emprendedores nunca dejamos de aprender. Incluso si el tema no tiene que ver con nuestro negocio, somos naturalmente curiosos y hacemos millones de preguntas para obtener el mayor conocimiento posible. Al salir con un emprendedor, estarás con alguien que sabe mucho y que te impulsará a seguir aprendiendo.

7. No hacemos ‘clic’ con las personas flojas

Los emprendedores tendemos a rodearnos de personas inspiradoras para mantener nuestra motivación. Nos encanta ‘rebotar’ ideas con otros emprendedores e innovadores, sobretodo con las personas que nos pueden enseñar a trabajar mejor. Las personas flojas nos desmotivan.

8. Somos ‘todólogos’

¿Recuerdas que mencioné que los emprendedores siempre tienen ganas de aprender? El resultado es que prueban de todo. Una persona muy motivada puede inspirar a personas con diferentes habilidades.

9. Vivimos para lograr cosas

Los emprendedores estamos trabajando constantemente para alcanzar una meta (muchas veces varias a la vez). Cada logro nos da el impulso para dar el siguiente paso. Tu apoyo en este proceso será indispensable.

10. Somos espontáneos

La falta de un horario de 9 am a 5 pm, los cambios constantes en las responsabilidades y la mentalidad de hacer las cosas pase lo que pase asegura que no hay un momento aburrido con un emprendedor. Cuando una buena idea llega, la perseguimos y esperamos llevarte con nosotros.

 

Fuente: Entrepreneur 

5 LIBROS PARA CAMBIAR TU MENTALIDAD EN LOS NEGOCIOS

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¿Cansado de leer las mismas historias de éxito? Además de traer muy buena vibra, estos autores solucionan problemáticas de esta década.

Esas historias de éxito sobre los poderosos empresarios que empezaron sus fortunas hace 70 años cuando no tenían nada y esos libros que te platican de cómo aquellas pequeñas empresas llegaron a ser los grandes corporativos que hoy conocemos.

La realidad es que hoy el contenido está cambiando y cada vez hay más y más gente escribiendo sobre lo que les está sucediendo actualmente.

Seguro les ha pasado, que de repente, te das cuenta y estás leyendo un libro de negocios que publicaron en 1987, ¿qué es eso? No dudo que podamos aprender algo, pero seamos realistas, siempre es mejor leer algo más actual.

Sin duda prefiero leer libros sobre lo que está pensando la gente hoy y sobre cómo visualizan el futuro con las herramientas actuales.

Hoy podés encontrar gente que hace apenas algunos años no tenía nada y hoy son emprendedores sumamente exitosos con compañías multimillonarias.

Hoy existen autores que hablan en un lenguaje más sencillo y más aterrizado, empresarios con los que realmente podés lograr identificarte y compararte. Creo que esto es algo sumamente positivo ya que hacen ver a los negocios como algo más terrenal y alcanzable.

Esto es algo que motiva y fomenta a que cada día existan más emprendedores. Habiendo dicho esto, les comparto cinco de mis libros favoritos, de cinco autores diferentes que traen muy buena vibra, que definitivamente te van a cambiar tu mentalidad y te van motivar. Y sí, ¡todos son de esta década!

1. “Sell or be Sold” de Grant Cardone, publicado en 2011

2. “#AskGaryVee – Book” de Gary Vaynerchuck, publicado en 2016

3. “Bold” de Peter H Diamendis y Steven Kotler, publicado en 2015

4. “How to win at the sport of Business” de Mark Cuban, publicado en 2011

5. “The industries of the future” de Alec Ross, publicado en 2016

Les sugiero también buscar a los autores en redes sociales porque tienen muy buen contenido.

Fuente: Entrepreneur 

10 LECCIONES DIFICILES QUE TE HARÁN MÁS EXITOSO

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El autor Malcolm Gladwell sugiere que lograr dominar una tarea requiere 10,000 horas de práctica. Ya lo dijo una vez Coldplay: nadie dijo que fuera fácil.

Todos fallamos alguna vez en la vida, y el fracaso puede ser una experiencia desastrosa. La única cosa que separa a las personas exitosas del resto es cómo responden a las caídas.

Cuando te enfrentás con obstáculos, debes decidir si vas a dejar que sean la excusa para tu fracaso o si serán la historia que inspire tu éxito.

Al adoptar la actitud adecuada, el fracaso se vuelve una gran maestra ya que interrumpe tu rutina y te da la oportunidad de explorar nuevas soluciones, pero solo si tenés la actitud correcta.

El psicoanalista Albert Bandura realizó un estudio que demostró cuán importantes son las actitudes que tomamos frente al fracaso. En su análisis, dos grupos de personas debían completar la misma tarea. Al primer equipo se le dijo que el propósito de la tarea era medir sus habilidades gerenciales, mientras que al otro se le dijo que era una tarea imposible de completar, pero que debían tomar el ejercicio como una oportunidad de ensayar y mejorar sus habilidades. El truco estaba en que los investigadores hicieron que la tarea fuera tan complicada, que todos los participantes estaban destinados a fracasar. El primer grupo, sintiéndose mal porque sus “habilidades” no estaban solucionando el problema no hicieron mejoras cuando se les pidió repetir la tarea. El segundo equipo, por el contrario, vio cada falla como una oportunidad de mejorar y empezaron a desempeñarse cada vez mejor. Incluso experimentaron mejores niveles de autoconfianza.

Justo como los participantes del estudio de Bandura, nosotros podemos ver nuestros errores como reflejo de nuestras habilidades o como oportunidades para crecer. La próxima vez que te hundas en la autocompasión que acompaña a los fracasos, enfócate en lo que sí puedes controlar: tu actitud.

Algunas de las mejores lecciones de la vida con las más difíciles de entender y las que más exigen un cambio de actitud. Estos ejemplos desafían tu flexibilidad y disposición a aprender. Cuando no las aceptas rápidamente, pueden costarte grandes enseñanzas:

1. El primer paso SIEMPRE es el más difícil.  Cuando querés lograr algo importante, el primer paso siempre es el que provoca más miedo. Cuando te atrevés a moverte, la ansiedad se disipa en el nombre de la acción. Las personas que se atreven a dar ese primer paso no son más fuertes que el resto. Simplemente han entendido que para obtener resultados hay que tomar acciones.

2. Las cosas buenas toman su tiempo. El éxito, antes que nada, requiere tiempo y esfuerzo. El autor Malcolm Gladwell sugiere que lograr dominar una tarea requiere 10,000 horas de práctica. Piensa en Henry Ford, cuyos dos primeros negocios automotrices fracasaron antes de que consiguiera el éxito a los 45 años. Cuando finalmente alcanzas la cumbre de lo que te propones, te das cuenta de que el viaje fue la mejor parte de tu camino.

3. Estar ocupado no es lo mismo que ser productivo. Observa a las personas a tu alrededor. Todas parecen estar muy ocupadas, corriendo de junta en junta y mandando cientos de correos electrónicos. Sin embargo, ¿cuántos de ellos están produciendo algo realmente? El éxito no viene del movimiento y la actividad; viene del enfoque, de asegurarse de que el tiempo se está usando con eficiencia. Tienes el mismo número de horas que los demás, así que usalas con sabiduría. Después de todo, eres el producto de lo que generás, no de tu esfuerzo. Enfoca tus fuerzas a tareas que den resultados.

4. Siempre tendrás menos control del que te gustaría tener. Hay demasiadas circunstancias en tu vida que jamás podrás controlar. No obstante, puedes controlar cómo reaccionas a las cosas que se escapan de tu control. Tu reacción es lo que transforma tus errores en experiencias y asegura que tus victorias no se te suban a la cabeza. No puedes ganar todas las batallas, pero con la actitud adecuada puedes triunfar en la guerra.

5. Eres tan bueno como las personas con las que te asocias. Debes esforzarte por rodearte de personas que te inspiren y te hagan ser mejor. Y probablemente ya lo haces. Pero, ¿qué hay de las personas que te jalan hacia abajo? ¿Por qué les permites ser parte de tu vida? Cualquier persona que te haga sentir insignificante, ansioso o poco inspirado te hace perder tu tiempo, y muy probablemente, te empujan a parecerte a ellos. La vida es demasiado corta para asociarte con personas así. Córtalas de tu existencia.

6. Tus mayores problemas son mentales. La mayoría de nuestros problemas suceden porque amamos “viajar en el tiempo”: vamos al pasado para reprocharnos cosas que hicimos, o vamos al futuro para sentir ansiedad por eventos que todavía no han sucedido. Cuando hacemos eso, perdemos de vista lo que sí podemos controlar: el presente.

7. Tu valor viene de adentro. Cuando tu sentido de placer y satisfacción se derivan de la comparación que haces de tu persona con otras, no eres dueño de tu propio destino. Cuando te sientes bien por cosas que has hecho, no dejas que las opiniones de otros te afecten. No es posible cerrar por completo tus reacciones a lo que los demás piensan de ti, siempre puedes tomar sus creencias con un grano de sal. De esa manera, no importa lo que otros piensen, tu amor propio viene de adentro de ti.

8. No todas las personas te van a apoyar. De hecho, la mayoría de las personas en tu vida NO LO HARÁN. Muchos individuos te van a inundar con su negatividad, agresión pasiva o celos. No es posible contar con el apoyo de todas las personas de tu vida, y definitivamente no puedes gastar tu tiempo y energía en tratar de ganártelos. Darle el peso justo a las opiniones de los demás te libera para atender a las personas que sí te quieren.

9. No existe la perfección. No puedes fijar la perfección absoluta como meta. Eso no existe. Los seres humanos somos falibles por naturaleza. Cuando la perfección es tu meta, siempre te quedas con un molesto sentimiento de fracaso. Terminas usando tu tiempo para lamentarte el haber fallado en lugar de seguir adelante, emocionado por lo que ya has conseguido.

10. El miedo es la fuente número uno de lamentación. Cuando todo se haya dicho y escrito sobre tu vida, probablemente algo que lamentarás es no haberte atrevido a correr más riesgos. Muchas veces escucho a otras personas decir “¿Qué es lo peor que puede pasarte?” Ciertamente, no es la muerte. Lo peor que puede sucederte es dejarte morir por dentro mientras sigues existiendo.

 

Fuente: Entrepreneur