El “carpooling” crece por los aumentos de nafta y peajes

CLARIN 7 de Oct 2014 > Pablo Novillo

Movilidad: El sistema, que fue adoptado por varias empresas y se promociona en las redes sociales, ya tiene miles de usuarios. Así reducen los costos de traslados y evitan las demoras del transporte público.

Es una tendencia consolidada en Europa y algunas ciudades de EE.UU., y aquí va creciendo de a poco. Empujados por el encarecimiento de los combustibles y los gastos de mantenimiento del auto, con un transporte público deficiente y crecientes demoras en el tránsito, cada vez más gente comparte el auto para ir a trabajar. De hecho, varias empresas organizan sistemas para sus empleados, y algunas compañías se están empezando a juntar entre sí para promoverlo.

El fenómeno del viaje compartido, conocido como carpooling , ya tiene varios años en otras partes del Mundo. En Europa, la página web carpooling.com tiene más de 6 millones de usuarios registrados, que cada día comparten 900.000 viajes. En algunas ciudades estadounidenses, por ejemplo, las autopistas tienen carriles exclusivos para los autos donde viaje más de una persona.

En Argentina el fenómeno es incipiente, pero está creciendo. “A las empresas les ofrecemos el servicio de crearles una página para que sus empleados puedan coordinar los viajes. Hoy ya tenemos más de 30 empresas, entre otras Volkswagen, Santander Río y Mercadolibre, con más de 15.000 usuarios”, contó Martín Rubio, uno de los creadores de Sincropool, en emprendimiento de jóvenes que se dedican a facilitar el carpooling.

Las propias empresas lo ofrecen como un beneficio para sus empleados, al punto tal que algunas están empezando a trabajar en conjunto para que la gente de una u otra firma comparta los viajes. Un caso concreto es el de Mercedes Benz, que creó teneslugar.com para sus trabajadores, y ahora lo comparte con el laboratorio Bayer. Verónica Pagniez, gerente de Business Innovation de la automotriz, explicó: “Primero hicimos una prueba piloto en la cual el 20% de nuestros empleados utilizaron el servicio a diario. Ahora estamos abiertos a sumar a otras empresas. La gente comparte los viajes para ir y venir del trabajo o para moverse entre la oficina central y la planta de González Catán.

Se necesita tiempo para que el argentino haga el cambio cultural y acepte compartir los viajes, pero hoy los jóvenes responden bien a la propuesta, y hasta tenemos directivos que ofrecen sus autos”.

El público de entre 25 y 35 años es el que mejor responde. La idea de estos sistemas, además, es que sean libres y sin compromiso, con lo cual si algún viaje se termina suspendiendo, nadie se enoja. Entre la gente se ponen de acuerdo en la forma de pagar los gastos.

Aunque por cuestiones de seguridad en general se comparte el viaje sólo con compañeros de trabajo, también existen plataformas abiertas. Alejandro Van Morlegan, uno de los creadores de Vayamos juntos, que se usa en las redes sociales, contó: “Tenemos 60.000 usuarios, y si bien algunos comparten los viajes cotidianos, muchos se conectan para los fines de semana o incluso para viajar en las vacaciones”.