6 PASOS PARA EMPRENDER SIENDO UN ESTUDIANTE

estudiante

No se trata de abandonar tu carrera profesional, si es que estás pensando que te lo voy a recomendar, se trata de aprovechar todas las oportunidades con las que cuentes en tu universidad, y aprovecharlas para convertirte en un estudiante emprendedor exitoso.

Según un estudio realizado en Inglaterra por Westminster Bridge Student Accommodation y Urbanest Student Accommodation:

El 10% de los estudiantes universitarios ya crearon su propio negocio.
El 17% de estos estudiantes tiene planeado crear su empresa antes de graduarse.
El 27% tiene pensado seguir en su propia empresa como carrera profesional luego de graduarse.
Estas cifras, más allá de comprobar la mala gestión que están haciendo las empresas para retener su capital humano, demuestra el deseo de las personas jóvenes por emprender un estilo de vida que sea mucho más acorde con sus sueños.

Con base en esto, si tuviste planes, o tenés intenciones de crear tu empresa antes de graduarte, las mismas personas que desarrollaron el estudio diseñaron una guía totalmente práctica para que lo hagas de una manera exitosa.

Así que empecemos:

1. Evaluate primero:

Para comenzar debés resolver tres preguntas o tres aspectos antes de salir y emprender tu negocio:

Qué conocimientos tenés y cuáles son tus habilidades: acá es importante que definas tus fortalezas y te enfoques en ellas. No te preocupes por lo que no sabés, enfocate en aquello que dominás.
Cómo te gusta trabajar: debés definir cómo te gusta pasar la mayor parte de tu día; si te desenvuelves bien trabajando en equipo o por tu propia cuenta. Imaginate cómo te verías trabajando en tu empresa.
Qué industria te llama la atención: sería mucho más fácil que te enfocaras en una industria en la que tienes cierto conocimiento y experiencia. No obstante, esto no es un requisito para emprender con éxito. Acá tenés algunas industrias para crear un negocio innovador.
2. Tener una buena idea de negocio:

Las ideas no van a cambiar el mundo, así que no tienes porque desgastarte todos los días pensando en la idea perfecta que revolucionará el mercado.

Sin embargo, esto no quiere decir que no debas tener presente que una buena idea de negocio es aquella que identifica una necesidad y luego la conecta con una solución.

Para saber si tenés una buena idea de negocio, hacete las siguientes preguntas en el orden que están, si la respuesta es afirmativa continúa a la siguiente, en caso de ser negativa deberás trabajar en tu idea, o simplemente buscar una nueva:

¿Existe alguna demanda por tu producto o servicio?
¿Podés identificar el segmento de mercado al que querés llegar?
¿Estarán dispuestas las personas a pagar por tu producto o servicio?
¿Ofrece tu producto/servicio una propuesta única de valor?
¿Sos consciente de tus debilidades y posibles amenazas?
¿Tu producto/servicio se encuentra libre de complicaciones legales?

Si lográs responder positivamente a estas 6 preguntas tendrás la confianza de tener una buena idea para desarrollar. Aún así, debés estar constantemente haciéndote estas preguntas, ya que las circunstancias pueden afectarte.

3. Investigá la competencia:

Lo primero que debés identificar es si tenés competidores: si existen personas o empresas haciendo dinero en la industria que tú querés emprender; si los encontrás es una buena noticia, ya que podrías hacerlo mejor o diferente que ellos.

Para identificar a tu competencia tenés tres alternativas para hacer una investigación:

1. En línea: Investigá palabras claves de tu industria en los motores de búsqueda. Busca qué productos o servicios están ofreciendo, cómo lo están haciendo y que características encontrás.

Las empresas que salgan en las primeras posiciones de Google pueden ser las más grandes del sector ya que (posiblemente) han hecho un buen trabajo de posicionamiento orgánico. Esto es sumamente importante hoy en día, independiente de tu idea de negocio.

2. En papel: Supongamos que estás pensando en crear un negocio de venta de equipos para restaurantes; un lugar interesante para buscar tus competidores pueden ser las revistas y medios físicos donde estas empresas suelen pautar.

Las revistas especializadas son un punto de referencia para entender qué tan competitivo es tu mercado y cuáles son tus competidores líderes.

3. En persona: Por último, y el más lógico, es que visites los puntos físicos de tus competidores. Si están fuera de tu ciudad podés participar en eventos o congresos de tu industria, ahí podrás conocerlos.

No hay nada de malo en contarles cuáles son tus proyectos. Por ejemplo, si tu idea es construir un blog del que puedas vivir, aquí en Emprendiendo Historias estaríamos encantados de ayudarte con esto.

¿Qué les pregunto a mis competidores?

Si estás preguntándote cómo investigarlos, es decir, qué evaluar cuando te encuentres con ellos, acá tenés 4 puntos que debés considerar:

1. ¿Cómo los perciben sus clientes y la industria? Podés mirar los comentarios de sus clientes en Google, en redes sociales o entrevistándote con ellos directamente.

2. ¿Cómo promueven su negocio? Investigá qué estrategias utilizan para promover su negocio y llegar a sus clientes. Por ejemplo, revisá si tienen boletines, email marketing, pauta en Facebook, tienen un blog, o estrategias offline como publicidad exterior.

3. ¿Cómo trabajan? Si tenés la posibilidad averiguá cómo es su proceso de compra y venta. Hacete pasar como cliente y analizá cómo te tratan, qué te ofrecen y demás.

4. ¿Cuáles son sus debilidades y fortalezas? En un marco global, es decir, haciendo una tabla, identificá las fortalezas y debilidades de cada uno. Una vez que hagas esto podrás identificar puntos a explotar como negocio nuevo.
4. Diseñá un plan de negocio:

El objetivo de hacer un plan de negocio (y sencillo, ¡por favor!) es clarificar tu idea, alinearla con tus objetivos de largo plazo e identificar tu marca o huella que tendrá el negocio en la industria, es decir, qué harás diferente.

Aquí tienes un ebook gratuito para desarrollar tu modelo de negocio.

La idea es que definas un plan de negocio que sea conciso, que sea adaptable a diferentes escenarios y que no se convierta en una excusa para no emprender tu negocio. Recuerda que estás empezando y no necesitás el plan mejor definido de este planeta para poder comenzar:

Con base en esto, un plan de negocio debe incluir como mínimo 6 aspectos:

1. El concepto del negocio: Información básica de tu industria, el concepto y estructura de tu negocio junto a los productos o servicios que vayas a ofrecer.

2. El mercado y tu competencia: En este punto vas a agrupar las características de tu cliente, podés definir una “persona ideal” de cliente a la cual pensás enfocarte. Adicionalmente debés incluir las características de tu mercado como competidores, proveedores y demás interesados.

3. Ventas y mercadeo: Respondete la siguiente pregunta: ¿cómo harás para construir tu base de clientes? La respuesta serán las estrategias para llegar a ellos, ofrecerles tu propuesta de valor y finalmente fidelizarlos.

4. Equipo de trabajo: Analizá quiénes serán los integrantes de tu equipo de trabajo, cuáles son las funciones de cada uno y sus respectivas responsabilidades. Definí qué habilidades aporta cada socio para este proyecto.

5. Finanzas y costos: Asesorate para realizar proyecciones financieras, para formular costos y definir otros temas administrativos importantes. La ventaja de estar en la universidad es que cuentas con el apoyo de diferentes programas que te ayuden con esto. Si no las tenés, andá y tocá la puerta de la oficina de un profesor de finanzas, seguramente te ayude.

6. Medición del riesgo: Todo emprendimiento tiene un componente alto de riesgo, es por esto que crear empresa es un estilo de vida que no es apto para todo el mundo.

Sin embargo, el hecho que estemos dispuesto a correr el riesgo del emprendimiento no significa que no debamos identificarlos y prepararnos ante ellos.

Los peores riesgos son aquellos que no sabemos que estamos corriendo.

Recordá que como estudiante emprendedor tenés la oportunidad de acceder al conocimiento y acompañamiento de muchas identidades públicas y privadas que buscan que los jóvenes emprendan sus negocios. Investigá en tu ciudad cuáles pueden ayudarte.

5. Buscá un mentor

Siendo un estudiante, y teniendo poca experiencia, es muy probable que cometas bastantes errores. Si los emprendedores más exitosos y dueños de compañías que dirigen el mundo los cometen, no esperes vos, ser la excepción.

Ahora bien, esto tampoco significa que “buscando la experiencia” te dediques a cometer todos los errores posibles, ya que la gran mayoría cuestan dinero y tiempo, y si te dedicás a conocerlos todos, no tomará mucho tiempo para que te quiebres y fracases.

¿Qué mejor que aprender de los errores de alguien más? ¿Qué mejor que no tener que equivocarse para adquirir la experiencia? Esto es lo que te ofrece un mentor, alguien que ya pasó por tu mismo proceso, lo superó y hoy en día se encuentra en una posición más arriba que la tuya.

En este caso específico de querer ser un estudiante emprendedor exitoso necesitás a alguien que se encuentre en tu misma industria, alguien que también emprendió siendo estudiante y que hoy en día tiene su propia empresa. Cuando estés buscando el tuyo recordá lo siguiente:

El mentor debe tener un negocio exitoso que te gustaría tener como referente.
Tiene que tener experiencia en tu industria específica.
Y mucho mejor si también fue un estudiante emprendedor.
No te conformes con los programas y mentorías de tu universidad, andá y buscá afuera las personas que admirás y pediles sus mejores consejos.

6. Registrá tu negocio:

En muchos escenarios te tocará registrar tu empresa ante el gobierno, situaciones como licitaciones públicas o requisitos legales por parte de tus clientes o proveedores pueden apresurar esta decisión.

Si no te ves obligado a tomar esta decisión, todavía no lo hagas ya que hacerlo implica unas obligaciones tributarias y unos compromisos que puedes evitar mientras tu negocio despega.

Las universidades, por lo general, suelen brindar el acompañamiento para este tipo de procesos de los emprendedores. Dependiendo de tu país tenés diferentes alternativas de registro, así que no tiene sentido que este artículo se enfoque en las características y requisitos de uno solo.

Lo más importante de este paso es que significa que ya estás listo para empezar, no hay nada más que esperar para tomar la decisión de emprender. Desde este punto se puede decir que sos un estudiante emprendedor, ahora está en tus manos qué tan exitoso querés ser.

Para terminar queremos adjuntar dos artículos que pueden interesante y motivarte a emprender siendo un estudiante:

Por qué debes crear tu empresa luego de graduarte, y no buscar un trabajo.
A pesar de los riesgos, emprender siempre será mejor que un empleo de 8 a 5.
No tenés mucho qué pensar, tampoco tiempo para perder. Empezá hoy, sé un estudiante emprendedor.

Fuente: Emprendiendo Historias

LAS PREGUNTAS QUE DEBÉS HACERTE ANTES DE EMPRENDER

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Descubrí si estás preparado para renunciar a tu trabajo actual y dar el salto para convertirte en tu propio jefe.

Renunciar a la seguridad de un trabajo de tiempo completo para iniciar un negocio es una decisión riesgosa y hasta cierto punto, muy estresante. “La principal razón por la que la gente no renuncia es por el miedo a lo incierto. No saben qué pasará y no quieren sacrificar la seguridad que tienen”, dice Sean Ogle, quien dejó su trabajo para vivir en Tailandia y dirigir una firma de consultoría Web.

¿Cómo podés saber que es el momento ideal para dar el salto? Éstas son las 10 preguntas que debes hacerte antes de renunciar para emprender:

1. ¿Sos miserable en tu trabajo actual?
Muchas personas creen que quieren ser emprendedores simplemente porque odian sus trabajos actuales. Desarrollar un Plan de negocios puede ayudarte a evitar tomar decisiones impulsivas. Además de querer renunciar, debés tener una idea de negocio viable y un plan de marketing y de operaciones. En lo que trabajes en tu plan, conservá tu trabajo y los ingresos el mayor tiempo posible.

2. ¿Cómo será tu nueva rutina diaria?
Tener libertad instantánea puede ser peligroso. Ogle recomienda crear un calendario a seguir, al igual que lo hacés en un empleo. Cuando sos libre de elegir qué hacer con tu tiempo existe el riesgo de que dejes todo para después y que no termines tus tareas. A una semana de renunciar a su trabajo, Ogle empezó a ir al gimnasio en el mismo horario que antes, y trabajaba el mismo tiempo que en su antiguo empleo.

3. ¿Cómo obtendrás dinero para mantener tu negocio?
La falta de capital es uno de los principales problemas al emprender. Por eso es esencial que hagas proyecciones realistas como parte de tu Plan de negocios antes de decidir si puedes o no solventar tus gastos.
Es probable que tu negocio no sea rentable los primeros tres o cinco años, por lo que debés ser realista al definir cuánto tiempo podés mantenerte financieramente. Anticiparte a tus necesidades financieras te permitirá enfocar tu energía en construir tu negocio y no en preocuparte sobre cómo pagarás las cuentas.

4. ¿Consideraste posibles costos imprevistos?
Cuando Jody Dyer lanzó Blackbird Tees, una tienda de ropa, se sorprendió de la cantidad de gastos que no había anticipado en su Plan de negocios. “Gastamos cientos de dólares experimentando con diferentes telas y tintas, destruyendo camisetas y haciendo elecciones incorrectas de color”, afirma Dyer, quien vende sus productos en Etsy. “En aquel entonces, esos errores nos estaban amputando financieramente”. En lugar de abandonar el negocio, Dyer regresó a ser freelance de medio tiempo para complementar los ingresos.

5. ¿Estás dispuesto a tomar múltiples roles?
Iniciar un negocio significa que debes usar muchos sombreros. “Un día eres el encargado de la tecnología, otro eres vendedor, otro limpias”, dice Shobha Tummala, fundadora de una cadena de belleza del mismo nombre, con sede en Nueva York. Por eso, antes de dejar tu empleo, debes decidir si estarás feliz haciendo las numerosas funciones que requiere un nuevo negocio.

6. ¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades?
Mientras considerás los múltiples roles, sé honesto con vos mismo sobre aquello que hacés bien y aquello que debés mejorar, aconseja Tummala. Quizás necesites impulsar tus conocimientos de finanzas o de programación, o buscar a un socio que te complemente. Si no tenés forma de superar tu debilidad, tal vez te convenga conservar tu empleo hasta que lo consigas.

7. ¿Quiénes serán tus competidores y clientes?
Aunque es posible que no puedas validar completamente el mercado potencial para tu concepto de negocio, al menos debes entender quiénes serán tus clientes y qué tipo de competencia tendrás. Si no estás seguro, considerá atender tu idea a medio tiempo y probarla con un ‘lanzamiento suave’ antes de invertirle demasiado tiempo y dinero.

8. ¿Contás con apoyo?
Para facilitarte esta transición, comparte tus planes de emprendedor con los miembros de tu familia y amigos para ver si te apoyarán en las dificultades de emprender. Sé muy explícito con los riesgos, ya que cuando una persona emprende, todos en la familia son afectados.

9. ¿Tenés una opción de backup?
Desarrollar un plan B antes de emprender te ayudará a evitar quedar expuesto si fracasás. Pensá si hay algo que puedas hacer a medio tiempo en caso de necesitar generar dinero de otras fuentes o si, por el otro lado, debas buscar otro empleo de tiempo completo si tu idea no funciona. Para mantener abiertas tus opciones, mantenete en contacto con reclutadores, jefes anteriores y contactos de networking.

10. ¿Cómo evitarás las asperezas?
Si decidís renunciar, recordá que tu ex jefe te puede ser de ayuda para lanzar tu nuevo negocio. En lugar de renunciar abruptamente, pensá cómo podés hacerlo para salir bien parado. Decile con anterioridad que pensás renunciar y sé abierto con tus planes como emprendedor a futuro. “Generalmente las empresas lo entienden y ofrecen ayuda de ser posible”, afirma Ogle. Tus jefes pueden ayudarte dándote un horario flexible o algún consejo.

Fuente: Entrepeneur

50 TIPS PARA INICIAR TU PROPIO NEGOCIO

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Estos pasos son los que todo emprendedor debe seguir para que su idea llegue al éxito.

Comenzar un negocio no es para los débiles de corazón. Es muy estresante y prácticamente demanda todo tu tiempo y atención. Por el otro lado, también puede ser una gran experiencia en lo personal y profesional. Acá hay 50 tips para ayudarte en tu aventura emprendedora.

1. Descubrí tus habilidades. No todos tienen lo necesario para iniciar un negocio, eso no quiere decir que tu idea no sea brillante, sólo que tal vez no cuentes con algunas características de personalidad vitales para lanzar tu empresa. Antes de invertir tiempo o recursos, evaluate y fijate si contás con las habilidades típicas de un emprendedor.

2. Desarrollá una idea. No empieces un negocio sólo porque algo está de moda o porque pensás que comercializarlo te dará dinero. Desarrollá un concepto de negocios que te apasione relacionado con algo en lo que tengas cierta experiencia. Después, pensá en un producto o servicio que creas que mejorará la vida de la gente.

 3. Probá tu credibilidad. Una vez que tengas una idea descubrí cómo podés convertirla en realidad. ¿El producto es algo que la gente quiere o necesite? ¿Podés tener ganancias vendiéndolo? ¿Funciona?

4. Escribí un plan de negocios. Un plan de negocios sólido te guiará hacia adelante. También lo necesitarás para presentar tu idea a los inversionistas potenciales. Debe incluir una misión, un resumen ejecutivo, un resumen de la empresa, muestras del servicio o producto, una descripción de tu mercado objetivo, proyecciones financieras y el costo de las operaciones.

5. Identificá tu mercado. Aunque hayas detectado algún interés en tu negocio, necesitás hacer más tarea. Evaluá el mercado para que le vendas a las personas que seguro realizarán la compra. Hacé una evaluación competitiva.

6. Determiná los costos. Hacé investigaciones adicionales y conocé los costos estándar dentro de la industria. Esto no sólo te ayudará a manjar el negocio más eficientemente, también será información valiosa para los inversionistas.

7. Establecé un presupuesto. Una vez que determines cuánto dinero tendrás para trabajar, descubrí cuánto necesitás para desarrollar tu producto o servicio y creá un plan de marketing.

8. Encontrá a los inversionistas adecuados. Vas a necesitar algún tipo de financiamiento al comenzar, ya sea de tus ahorros, tarjetas de crédito, préstamos, capitalistas de riesgo o donaciones. Encontrá a un inversionista que comparta tu pasión, alguien con quien creas que podés trabajar.

9. Escuchá a los inversionistas. Te guste o no, éstos tendrán una opinión cuando se trate de tu empresa. Escuchá sus consejos y sugerencias, pero eso no quiere decir que tengas que hacer todo lo que te digan.

10. Tené un gran sistema de apoyo. Vas a invertir mucho tiempo y recursos en tu nueva aventura empresarial. Asegurate de que tu familia esté de acuerdo. Deben estar conscientes de que este proceso los retará en lo económico y emocional.

11. Determiná la estructura legal. Determiná qué te conviene más: ser el único propietario, tener un socio, una sociedad de responsabilidad limitada, una corporación S, una organización sin fines de lucro o una cooperativa.

12. Seleccioná el nombre de tu empresa. Decidí un nombre que vaya con tu marca, luego comprobá si ese está disponible y si lo puedes usar libremente en tu país y estado.

13. Registrá el nombre de tu negocio. Si el nombre que querés está disponible, registralo lo antes posible en las oficinas correspondientes.

14. Aprovechá los recursos sin costo. Estos pueden ser las redes sociales o hasta una persona que te ofrezca consejos y experiencia para sacar adelante tu startup.

15. Comprá un seguro. Asegurate de que tengas el seguro adecuado para tu compañía. Esto puede variar de acuerdo con el tipo de negocio. Si trabajás desde casa asegurate de que tu seguro incluya los robos o daños a los activos de la empresa así como la responsabilidad por los daños relacionados con la misma.

16. Arreglá los libros de contabilidad. Registrá todo el dinero que entra y sale del negocio.

17. Elegí la locación adecuada. Escoge un local que se adecue a las necesidades de tu negocio, uno que ofrezca una oportunidad para el crecimiento, el nivel adecuado de competencia y cercanía para los proveedores. También debe ser accesible para los clientes.

18. No te preocupes por una oficina. Si no estás obteniendo ganancias, no te mortifiques por adquirir un espacio para trabajar, puedes hacerlo desde casa.

19. La patente puede esperar. Las patentes pueden costar mucho dinero. Pagá esta cantidad cuando estés seguro de que tienes los clientes suficientes para saldar las cuentas.

20. Sé flexible. Las probabilidades son que tu idea original tenga que ser modificada. Ser capaz de adaptarte y cambiar algo para ofrecerle al cliente algo que desea determinará si tendrás éxito o no.

21. Compartí tus ideas con amigos y familia. Las personas más cercanas son las que serán más honestas con vos sobre tu idea. No dudes en buscar sus consejos y sugerencias.

22. Ignorá a los negativos. Hay una gran diferencia entre la crítica constructiva y alguien diciendo rápidamente que tu negocio fracasará. Lo mejor que podés hacer es ignorar a estas personas.

23. No te enojes. Si tu idea es rechazada por los clientes o inversionistas no sucumbas al enojo. Descubrí qué fue lo que no les gustó, hacé ajustes y regresaá con ellos una vez que hayas cambiado lo que querían.

24. Entregá el producto o servicio rápido. Tu negocio es un trabajo en proceso y si lanzás un producto o servicio rápidamente, serás capaz de construir una comunidad de clientes que te podrán proveer retroalimentación valiosa que te ayudará a mejorar tu oferta. Como dice el fundador de LinkedIn “Si no te avergüenza el primer lanzamiento de tu producto lo diste a conocer muy tarde”.

25. Ofrecé nuevos productos o servicios. Si ya tenés clientes, asegurate de cuidarlos dándoles nuevos productos o servicios.

26. Sé paciente. Siempre tené en mente que el éxito no pasará de la noche a la mañana. Va a tomarte algo de tiempo antes de que ganes algo.

27. Entregá más de lo que te pidan al principio. Una vez que tengas un nuevo cliente asegurate de ir más allá, por lo menos el primer mes. Tendrás a ese cliente enganchado.

28. Publicá en tu blog todo el tiempo. No te avergüences de compartir tus triunfos y luchas. Los clientes disfrutarán tu honestidad.

29. Evitá las peleas con socios. Si tenés desacuerdos, arreglá los problemas lo antes posible. Las peleas pueden distraerlos de hacer las cosas bien en el negocio.

30. No te preocupes por perder un porcentaje de la compañía. Un inversionista ha adquirido una acción de tu empresa. Reconocé el hecho de que eventualmente, en algún punto, tendrás que renunciar a una porción del control del negocio.

31. Contratá a un redactor.  A menos que sepas escribir muy bien, contratá a alguien que redacte los mails para los clientes objetivo. Éste también te ayudará con los comunicados de prensa y otras cosas que darán a conocer las novedades de la empresa.

32. Preparate para las juntas. Cuando te prepares para la junta con un cliente, leé todo lo que puedas sobre la industria, tu competencia y la empresa de ese cliente.

33. Hacé una agenda de la junta. Tené a mano los objetivos que quieras tocar. Mandá esa agenda por correo a tus compañeros antes de verse para que puedan preparase ellos también. Asegurate de que estos objetivos sean claros y todos los entiendan.

34. No tengas miedo de la competencia. No hables mal de la competencia cuando estés con clientes o inversionistas. No hay necesidad de ser objeto de lástima. De hecho, hablar de esta forma tal vez haga que los clientes se vayan con la competencia que ofrece un producto o servicio que vos no das. Recordá, cuando la competencia se vaya, habrá un mercado para tu negocio. Usá ese conocimiento como inspiración para hacer las cosas mejor que tu rival.

35. Beneficiate del boca en boca. Nada vence a un buen marketing de boca en boca. Dejá que tus amigos, familia e influenciadores divulguen lo que hace tu producto o servicio.

36. Ofrecé una experiencia al cliente. Una experiencia incluye mercadotecnia sensorial. Esto significa manejar colores, luces, aromas, etcétera. Integrá todas estas sensaciones a tu oferta, de tal forma que conquisten los sentidos de tus consumidores.

37. Hacé networking. No tengas miedo de salir y mostrar tu cara al público, ya sea en una conferencia o sólo por salir con un amigo un viernes en la noche.

38. Dale un servicio impecable al cliente. Interactuar con la gente es una parte importante de tu trabajo. Tu negocio podría ganar nuevos clientes porque los hiciste sentir importantes. Por ejemplo, Zappos no fue la primera tienda online en vender zapatos, pero la empresa perfeccionó su servicio al cliente y ganó a muchos compradores.

39. Asegurate de que tu sitio Web funcione. Los clientes potenciales quieren saber lo más que se pueda de tu negocio, así que el acceso al mismo debe ser rápido

40. No te preocupes en exceso por tu economía. Algunos de los mejores negocios se lanzaron cuando la situación económica no era la mejor para el mundo, así que no lo pienses tanto y ¡atrevete!

41. Asegurate de que los clientes paguen las cuentas. Asegurate de recibir el pago de tu producto o servicio. En lugar de que se aprovechen de vos, poné un tiempo determinado para realizar el pago. Tampoco te hará mal aceptar tarjetas de crédito o tener la opción de que paguen directamente en tu sitio Web.

42. Encontrá a los empleados adecuados. Contratá a las personas ideales para el puesto. Aunque sea tu negocio, no podrás lidiar con todo, por eso necesitás a gente calificada para completar el trabajo.

43. Asigná responsabilidades. Delegá tareas realizables a tu equipo de trabajo.

44. La honestidad es la mejor política.  Si tenés problemas con algún empleado, asegurate de que se resuelvan. A nadie le gusta que hablen a sus espaldas.

45. Recordá que los opuestos se atraen. Contratá a personas con habilidades y personalidades opuestas a las tuyas. Te retarán y traerán cosas nuevas a tu negocio.

46. Decile adiós a tu vida social. Vas a pasar mucho tiempo dedicado a  tu negocio. Aunque planees una noche fuera con los amigos, te podés ir temprano porque un foco se fundió. Lo bueno es que esa gente te comprenderá.

47. Aceptá que vas a ser a la última persona que le paguen. Como CEO, serás el último en recibir un cheque, y así será hasta que tengas las ganancias adecuadas.

48. No esperes el éxito de inmediato. Sólo porque tu negocio no te ha convertido en millonario (aún) no quiere decir que tu empresa sea un fracaso. Si has recibido algún tipo de ganancia haciendo algo que te apasiona es una historia de éxito ¿o no?

49. Aceptá cuando sea momento de retirarse. El fracaso es inevitable. Si las cosas no están funcionando e hiciste todo lo que pudiste, hacé a un lado tu orgullo y cerrá. Algo así no es fácil de aceptar pero es para lo mejor.

50. No confíes sólo en el consejo de los otros. A pesar de que me ofrezco a darte estos consejos, tal vez el más importante es algo que aprendí a la mala: Aunque mucha gente te ofrezca su ayuda, date cuenta que al final vos sos el dueño del negocio y el responsable del éxito o fracaso del mismo. Si sabés qué es lo que funcionó, tendrás las habilidades y conocimiento para sacar adelante tu empresa.

Fuente: Entrepeneur

5 LIBROS DE EMPRENDIMIENTO PARA LEER ESTE MES

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Porque sólo los emprendedores que buscan el aprendizaje constante están destinados a sobrevivir.

Seguro: tener visión de negocios, capacidad de innovar y superar el temor a tomar riesgos es fundamental para sacar adelante una empresa. Sin embargo, una vez que esto se ha logrado, es imprescindible mantenerse actualizado para que el negocio permanezca a flote. Los emprendedores que creen saberlo todo están destinados a hundirse; por el contrario, los que buscan el aprendizaje constante, sin importar qué tan exitosos sean, podrán renovarse y adaptarse a las tendencias cambiantes.

Si querés pertenecer al segundo grupo, te sugerimos leer la mayor cantidad de libros posible por mes. ¿No sabés por dónde empezar? Éstas son nuestras recomendaciones para estas semanas. Preparate un café, acomodate en el sillón y sumergite en tu lectura durante un par de horas.

Esencialismo, de Greg McKeown
Uno de los temas que rondan la cabeza de todo emprendedor actual es la productividad. ¿Cómo ser efectivo e innovador en estos tiempos caóticos? ¿Cómo sacar el máximo provecho de tu día sin terminar exhausto? Esta obra se centra en algunos puntos cruciales para administrar tu tiempo y conseguir los mejores resultados con el mínimo esfuerzo. No suena nada mal, ¿verdad?

Si no eres el primero, eres el último, de Grant Cardone
Para Cardone, experto en ventas, autor del New York Times y conductor de programas de TV, para vender un producto y mantener contentos a los clientes basta seguir un par de lineamientos sencillos. ¿Querés diseñar un plan para vender de manera efectiva y contundente? Este libro, redactado de manera sencilla y con ejemplos prácticos, te proporcionará varias respuestas.

Pequeño cerdo capitalista, de Sofía Macías
Quizá sos súper creativo e innovador, pero el tema de las finanzas personales pone un gran signo de interrogación sobre tu cabeza. Este libro, que ya tiene un par de años circulando en el mercado, es un must para cualquier emprendedor (y, en general, cualquier ser humano) que quiera aprender a administrar su dinero de forma saludable. Visitá su sitio web.

Creatividad, S.A., de Ed Catmull
A todos nos pasa: de vez en cuando nos sentimos estancados y nos cuesta trabajo obtener inspiración para aterrizar las ideas. Esto es especialmente cierto para las empresas en expansión, cuyas exigencias las ponen bajo una presión que inhibe la creatividad. Escrita por el cofundador de Pixar Animation Studios, ésta es una historia de cómo Pixar, el gran estudio cinematográfico de animación, consiguió mantener a flote su creatividad a pesar de su enorme crecimiento. Sin duda, se trata de una de las mejores lecturas de liderazgo creativo.

Ideas que pegan, de Chip y Dan Heath
¿Alguna vez te preguntaste por qué algunas ideas sobreviven y otras mueren? ¿Qué hace que algunas ideas permanezcan en la memoria colectiva y otras se pierdan en el mar de ideas? En este libro encontrarás seis principios que te permitirán que tus ideas se vuelvan interesantes y se “peguen” en la memoria de tus consumidores potenciales.

Fuente: Entrepeneur