10 trampas a evitar a la hora de emprender

1. Pretender que su idea sea única y original
El emprendedor debe tener en cuenta que si llegó a esa idea, alguien más pudo haber pensado lo mismo. Prestando atención a este punto, no se sorprenderá si encuentra que existen competidores y se enfocará en la mejora continua de su idea.
2. Considerar que las buenas ideas sólo provienen de la creación de algo nuevo
Emprender no implica necesariamente crear algo nuevo y revolucionario. Resolver problemas claves y típicos puede ser más viable que el lanzamiento de algo nuevo y desconocido. 
3. Creer que una mínima innovación es suficiente
El emprendedor necesita tener un producto consistente. Proponer un pequeño cambio de un producto o servicio que ya existe no alcanza para sobrevivir en un mercado altamente competitivo.
4. Creer que el producto se vende por sí solo
Ofrecer  un buen producto no es condición suficiente que garantice las ventas. El esfuerzo de ventas es indispensable a la hora de emprender. Todos los productos, por más buenos que sean, necesitan de una estrategia y un esfuerzo de ventas considerable.
5. Pensar que el trabajo en equipo no es efectivo
Muchos emprendedores creen que son capaces de llevar adelante en forma personal todos los aspectos para el desarrollo de su idea. El emprendedor debe darse cuenta de que un equipo de personas que funcione como tal es el componente más importante para el éxito.
6. Suponer que es fácil convencer a inversores
Muchos emprendedores piensan que sólo una buena idea de negocio atraerá inversores. En la actualidad, los inversores son más exigentes y prestan especial atención a los planes de negocio y los equipos de gestión propuestos para los emprendimientos. Por ello, será necesario desarrollar un plan de negocios consistente que respalde a la idea, así como conformar un equipo sólido para la gestión.
7. Suponer que los números proyectados de ventas y del mercado son un fiel reflejo de la realidad
Proyectar un mercado es diferente que conquistarlo. En general existen factores internos y externos al emprendimiento que harán que los números sean sólo una aproximación a la realidad. La clave con las proyecciones está en la identificación de las factores que pueden influir tanto en la estimación de los ingresos como de los gastos.
8. Hacer una lectura equivocada de los números.
Una frase que se escucha muchas veces es: “¿Por qué si cada vez facturo más, cada vez veo menos plata?”. Para evitar caer en esta trampa, es muy importante que el emprendedor sea muy organizado a la hora de la contabilidad y las finanzas. Saber exactamente cómo se mueve la caja de su empresa, y otros aspectos contables básicos, es clave para poder entender el retorno que realmente percibe el negocio.
9. Creer que uno “se las sabe todas”
Construir una empresa  no es tarea fácil. Existen aspectos de la formación de la empresa en que se necesita el consejo y asesoramiento de expertos (legales, contables, técnicos, etc.)que nos ayudarán a prever problemas y a ensayar soluciones.
10. Dejar que el factor “ego” interceda en el  manejo de la compañía
Un buen emprendedor debe entender que a medida que la empresa crece, las necesidades de ésta cambian. Las personas que llevan adelante la creación y puesta en marcha de una empresa, podrían no ser las mismas que aquellas que la gestionan una vez alcanzada la estabilidad. Los cambios en el estilo de liderazgo a lo largo de la vida de un emprendimiento son necesarios.
fuente: endeavor